Ex juez español, Carlos Castresana, dice que caso Portillo fue abrir una Caja de Pandora y el crimen organizado reaccionó: le atacó desprestigiándolo.
Ayer el comisionado y jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Carlos Castresana, anunció en conferencia de prensa su dimisión al cargo. Su renuncia, afirmó, fue hecha personalmente el viernes en Nueva York ante el secretario de la Naciones Unidas, el coreano Ban Ki-moon.
El ex juez español argumentó que ya había sobrepasado los dos años de permanencia que un comisionado tiene en ese organismo. “Ya cuento con 3 años y me voy cuando a la CICIG aún le quedan 15 meses de vida hasta completar la etapa de transferencia, que no es otra que el traslado de la estafeta a las instituciones guatemaltecas y que deberá culminar en septiembre de 2011”, recalcó.
En sus intervenciones fueron comunes frases como: “Ya no puedo hacer más por Guatemala y hoy le ayudo más desde afuera que adentro de la CICIG”. Al concluir la conferencia aseguró que no se quedará en el país y partirá el mismo día o al siguiente de que sea sustituido.
Castresana afirmó “no sentirse en ningún momento frustrado” a pesar de una serie de señalamientos que hizo contra los tres poderes del Estado de Guatemala. Hizo hincapié que eran quejas a título personal y no a nombre de la Organización de las Naciones Unidas, ONU.
Horas antes de anunciar su renuncia el comisionado de la ONU pidió la destitución del fiscal general, Conrado Reyes. Y durante la conferencia de prensa hizo acusaciones contra el actual Jefe del Ministerio Público (MP). “Es una persona que tiene un récord de corrupción en su historia personal.Su nombramiento es consecuencia de un pacto entre despachos de abogados adoptistas y despachos de abogados que defienden narcotraficantes”.
elPeriódico hizo público que al acto de su juramentación, Conrado Reyes, llegó acompañado de dos personas vinculadas con el ex jefe de seguridad presidencial, Carlos Quintanilla. Este fue destituido a raíz de una acusación de espionaje en contra del Presidente de la República.
En una conversación telefónica con este medio, Quintanilla explicó que los dos acompañantes de Reyes tuvieron relación con él, pero a raíz de la acusación de espionaje, ellos se habían desligado. Quintanilla aseguró que no conoce al actual Fiscal General.
Carlos Castresana indicó que estas personas fueron contratadas de inmediato en el MP. “Esas personas han acudido a tomar el control inmediato de escuchas telefónicas… en particular a aquellas que persiguen a los grupos que se dedican al narcotráfico”.
El equipo de Reyes, aseguró Castresana, tomó control de la Fiscalía Especial de la CICIG y según el comisionado, ellos procuran el archivo precipitado de ciertos casos: “Por ejemplo, la que se dirige contra el ex fiscal de delitos contra la vida, Álvaro Matus Flores”.
El comisionado añadió que en el equipo del fiscal Reyes han llegado personas vinculados a ex fiscales que han salido del MP con acusaciones de entorpecer la justicia, entre ellos Rosario Acevedo Peñate, ex fiscal de crimen organizado.
Esos son los hechos por los cuales la CICIG no es compatible con el actual Fiscal General, anunció.
Aparte de solicitar la repetición del proceso de nominación de abogados a la Fiscalía General, solicitó también a la Corte de Constitucionalidad (CC) que resuelva los recursos planteados contra cuatro magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por ser todos, aseguró, representantes del crimen.
“La figura del Comisionado es, como ya estaba previsto... objeto de una campaña de desprestigio y todo dio inicio en enero, luego de las acciones contra el ex presidente de la República, Alfonso Portillo Cabrera”, aseguró Castresana.
“La primera etapa fueron los intentos de corromper al personal de la CICIG pero, como les falló, pasaron a la de las amenazas y más rápido aún, a la del desprestigio del Comisionado”, comentó.
La semana pasada en el programa Hablando Claro de Emisoras Unidas, el periodista y abogado Mario David García, informó acerca de una supuesta investigación de la ONU hacia Castresana.
El supuesto es que el comisionado hizo contratar en la CICIG a una persona con quien sostenía un vínculo afectivo.
El comisionado no habló directamente de dicha acusación, pero hizo la siguiente referencia: “Ataques que muy reiteradamente han atribuido conductas impropias en mi vida privada, que son falsas, que yo tengo que desmentir”.
Naciones Unidas no confirmó que exista dicha acusación. La única salida, dijo, es relevar al individuo. “Poner fin a esa campaña de descrédito al Comisionado y desgaste a la Comisión es relevar al individuo”.
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