Identificado hasta la última letra con la carta del lector Marco Tulio Ordóñez (publicada el 19 de junio) sobre la narración insoportable que tenemos que padecer como precio por poder ver los juegos de fútbol del Mundial, quiero agregar la cursilería idiomática de que hace gala uno de los locutores, que inventa a su sabor y antojo verbos inexistentes como acartulinar (en referencia al árbitro y las tarjetas amarilla y roja), aperturar (barbarismo muy usado en el ámbito bancario en relación a abrir cuentas, aquí para indicar el comienzo de una jugada), graficar (imagino que en reemplazo de “explicar”), direccionar (suplantando “en dirección a”) y unidades (¡horror!, en lugar de “jugadores” o “personas”. “...el equipo X coloca cinco “unidades” en el área contraria”.) Suficientes, aunque hay más.
El porqué de tanto dislate es comprensible: en una situación visual que no necesita de mayores explicaciones, la verborrea innecesaria tiene que llenar los espacios con lo que se pueda. Con una imaginación florida y una gramática con algunos baches, el resultado es el expuesto.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
7 comentarios: