Cuando pasó la escena por la tele, de una señora que se hace propaganda tomando en sus brazos a una niñita para darle un beso, y habla de que trabaja por los más pobres, volví a sentir el sentimiento de indignación que a muchos guatemaltecos nos causa la manida imagen de los políticos locales, que cuando llegan al poder, no hacen mayor esfuerzo para cambiar esos destinos. Para ganar votos, besan y abrazan niños indígenas por doquier, y le dan instrucciones a los camarógrafos para que no se pierdan esas tomas. No ha habido propaganda más falsa que esa, ni mayor engaño que abrogarse un lazo que nunca tendrán con los más excluidos social y económicamente. Los estudios de UNICEF y del PNUD no son tan fáciles de contradecir, ni calificarlos de inconsistentes, cuando informan que los nuestros son los más desnutridos de América Latina.
Han pasado ya varios lustros y tres períodos eleccionarios desde cuando mirábamos a Arzú buscando ganar adeptos con la misma escena. Los índices de pobreza, desnutrición y mortalidad infantil que traslucen los resultados de la situación de la niñez durante esos gobiernos nos clarifican que, la desnutrición aumenta, la mortalidad materno-infantil también y la pobreza se extiende y se agudiza.
Vale la pena, ahora que se nota que las campañas políticas han comenzado disfrazadas de cualquier cosa, hacer un llamado a los asesores de imagen, a las oficinas de relaciones públicas y publicidad, que hacen crecer sus ingresos por millones, en los períodos electorales, para que se den cuenta que no deben vendernos ya tanta engañifa política, tanta falsedad al alcance de su mano, porque los resultados entre las promesas y las acciones de los grupos gobernantes son abismales. Los guatemaltecos nos merecemos y exigimos ser considerados algo más que la masa de la ignorancia y la ingenuidad. Sólo miren la gran decepción que nos ha causado el publicista que en mala hora se le ocurrió aconsejarle al candidato Colom decir que “ la violencia se combate con inteligencia” . Ahora como Presidente, la frase lo hunde y lo reafirma como todo lo contrario, a pesar de sus esfuerzos.
A la hora de que cada uno hagamos algo para sacar a Guatemala del abismo por el que esos mismos políticos nos han tirado, los publicistas tienen la responsabilidad moral de informarse más y mejor de la situación real que vivimos los guatemaltecos y, a partir de ahí, proponerles ideas más llenas de contenido que hagan frente a nuestra realidad a sus generosos clientes. Por favor, evolucionen su forma de entender la comunicación de masas sin falacias, sin mentiras, sin pensar sólo en los millones que entrarán a sus cajas, sino también en los millones de seres humanos que no merecemos seguir siendo engañados, especialmente los niños indígenas, se merecen respeto y por su situación de marginados, no deben seguir siendo utilizados como el objeto más fácil de vender, si ustedes saben de todos sus sufrimientos.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
25 comentarios: