Hasta hoy las producciones de esquejes son de hortalizas, caña de azúcar y algunos vegetales. Se trata de plantas idénticas a la madre que nacieron de una hoja o un tallo, por ejemplo.
Hacia la carretera a Sipacate, Escuintla, en el kilómetro 99.5 se encuentra la finca Bouganvilia. Este lugar de 45 mil 700 hectáreas tiene cultivos de caña de azúcar, vegetales, plantas ornamentales, árboles de teca y caoba que pertenecen a la producción del ingenio Magdalena.
Hace dos años, cuando decidieron duplicar el cultivo para hacer crecer la producción de azúcar, comenzaron a trabajar para clonar caña que luego se extendió a flores como gérberas y orquídeas y frutos como piña y banano. Hoy, el centro se ha convertido en la primera biofábrica que genera por lo menos 5 millones de plantas clonadas por año.
La biofábrica es un laboratorio aislado con paredes de color blanco, equipo y ambiente estéril, ventanales y espacios específicos para cada función. Los trabajadores encargados de cortar, limpiar y colocar las plantas en recipientes separados son cinco. Ellos siempre ingresan con bata y se cubren los zapatos, manos y cabeza para no contaminar el área.
“Para que la clonación sea un éxito debemos reproducir plantas saludables y libres de bacterias. Por eso tenemos ciertas reglas para que el clima sea moderado y de acuerdo a lo que se necesita”, explica Byron Meneses, gerente de manejo ambiental de la Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua).
El agrónomo y decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de San Carlos, Francisco Vásquez, señala que la clonación de plantas se puede realizar a partir de extractos de células individuales, tejidos de órganos o por medio de otros individuos (hijos).
“La biofábrica Magdalena utiliza el cultivo de tejidos de órganos”. Lo cual significa que se debe extraer una hoja, raíz, tallo o semilla de la planta o vegetal madre. Se coloca en un recipiente y se mantiene en un ambiente donde se pueda reproducir (tierra, agua u otro líquido necesario).
“La producción crecerá según las condiciones en que se trabaje, pero se puede acelerar más aún con reguladores de crecimiento (un líquido o polvo que lo apresura). Y en tres meses ya es posible contar con una producción masiva”, afirma.
La bióloga de la Universidad del Valle, Margarita Palmeri, informa que la reproducción pueden ser útil para una multiplicación rápida de plantas. Sin embargo, advierte, es preciso guardar normas de limpieza e investigaciones que permita reproducir especies sanas.
“Si todo se lleva con los procesos correctos la reproducción será un éxito. Pero si se falla en algo podría lograrse que alguna bacteria mute y que afecte a otras especies o estas se resistan”, concluye.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
2 comentarios: