La juez Décimo de Instancia Penal confió en la palabra de Moreno de que no huirá de la justicia.
Le bastó con su promesa de no escapar más. La juez décimo de Primera Instancia Penal, Verónica Galicia, creyó en la promesa que le hizo Diego Moreno Botrán de asistir al juzgado cada vez que se le requiera. Aunque la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público lo acusaban de los delitos de obstrucción a la justicia, conspiración y colusión, Galicia no encontró “más evidencias que las escuchas telefónicas” y por eso lo ligó a proceso por el último delito. Pero como este no estipula más de cuatro años de cárcel como pena, le dio la oportunidad a Botrán de salir de la celda acondicionada en la base militar Matamoros para ir a su casa y esperar a que se le llame para asistir al juzgado por el proceso que se llevará contra él.
Según Galicia, las pruebas que se tienen contra Botrán demuestran su intención de hablar con personas “de poder” para evitar el seguimiento judicial a los hermanos José Estuardo y Francisco Valdés Paiz, quienes eran buscados por la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg.
Junto con Botrán fueron acusados Juan Manuel Fuxet y Rodolfo Ibarra, a quienes se les señala de crear y ejecutar un plan para desprestigiar al ex jefe de la CICIG, Carlos Castresana.
En la presentación realizada por Castresana mostró la escuchas telefónicas efectuadas a los tres acusados. Fuxet e Ibarra se encuentran en prisión desde el pasado 10 de junio por los delitos de conspiración para la colusión y obstrucción a la justicia.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
4 comentarios: