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Guatemala, domingo 18 de julio de 2010

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Domingo:

Esto ya lo toqué mañana

Humberto “el Fantasma” Sandoval fue, a criterio de los expertos, el mejor músico de jazz que ha tenido Guatemala. Pero de su música poco sobrevive, canciones sueltas en algún disco, un casete con 30 años a cuestas o una grabación perdida en la colección personal de un conocedor. Su vida fue intensa y complicada, pero de ella ya sólo quedan recuerdos desperdigados. Retazos que quienes le conocieron recuerdan con detalle. Con esos retazos, intentamos tejer su vida.

Marta Sandoval msandoval@elperiodico.com.gt

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Una canción para Aída

 

Muñequita -Cha, Cha, Cha

 

Interpretaciones en vivo en el Conservatorio Nacional

 

 

Dio un sorbo al café y se quemó los labios. Dos gotas se desbordaron y rodaron hacia abajo dejando un rastro marrón. Volvió a revisar la partitura, no le faltaba nada, las notas para toda la orquesta y para los dos saxofones se combinaban a la perfección. Se llamaría “David y Goliat”, pensó, será una guerra entre dos saxofones, el alto-David y el barítono-Goliat. Revisó la partitura otra vez, y otra vez. Luego volvió al café; las gotas que chorrearon de la orilla hasta el platito se habían convertido en una especie de resistencia pegajosa que impedía separarlo de la taza, tomó un sorbo, estaba frío.


Era 1950 y afuera las calles mojadas estaban vacías. De madrugada, el silencio y el leve resabio de la lluvia le daban un aire triste, melancólico. Humberto salió con sus partituras en las manos, se acomodó la corbata y fue a la búsqueda de los músicos que le darían vida a la pieza que acababa de componer.


Meses después se estrenó “David y Goliat” en el teatro del Conservatorio. En los saxofones: el Fantasma y Jorge Sarmientos; detrás, el sexteto de Fredy García Manzo. El público se volvió loco, aquella batalla entre saxofones era capaz de elevarlos.


Ese fue uno de los muchos éxitos del Fantasma Sandoval, un hombre de jazz. Su vida, 54 años vividos a la carrera, fue una intensa búsqueda de sonidos. Al Fantasma, como a Johnny, el perseguidor de Cortázar, la vida le llevaba al menos quince minutos de ventaja. El Fantasma, como el perseguidor, también tocó canciones mañana.

 

The lonely night dreaming of a song

(En la noche solitaria, soñando una canción)

 

 

“Pues vamos a tener que ayudarlo a subir al escenario”, dijo uno de los músicos, mientras el otro trataba de levantar a un hombre alto y fornido que estaba tirado sobre un sofá de cuero. Afuera, las últimas notas de un piano rodaban entre los asistentes. “A ver Fantasma, ayúdanos párate”, le rogaron, pero él parecía no escucharles, en ese momento eran ellos los fantasmas, eran invisibles, una presencia ambigua nada más. El Fantasma abrazó a su saxofón como se abraza a una amante, como si fuera una mujer con la que tomó un par de copas en un bar y quien sabe cómo terminaron en la cama. “Yo lo voy a levantar por la derecha y vos por la izquierda”, acordaron los dos músicos. El Fantasma rodeó a cada uno por los hombros y se puso en pie. El maestro de ceremonias ya lo había anunciado: “con ustedes el maestro Humberto Sandoval”, y el público había entrado en trance, los aplausos incesantes advertían el talento del músico. “Este no va a poder tocar”, le dijo uno al otro, mientras avanzaban a pasitos, “ya vas a ver, ya vas a ver”, le contestó.


Entraron y las luces del escenario los encandilaron, iban a tientas, como dos ciegos cargando otro ciego. Lograron llevarlo al centro. Un silencio profundo se apoderó del teatro. Un silencio que duró apenas unos segundos cuando se lo tragó una avalancha de murmullos. Al Fantasma sólo le llegaban palabras sueltas: “borracho”, “cayendo”, “poder”, “tocar”, “no”.  Se aferró al saxofón, como si fuera una baranda o un poste, o cualquier cosa firme que pudiera sostenerle. Y resultó que sí lo era, el saxofón lo sostuvo con más fuerza que los dos hombres que le ayudaron a subir. El sonido salía y se colaba por los oídos de la gente que cerraba los ojos y sonreía; ni siquiera se percataron de que la piel de los brazos y del cuello se les había puesto de gallina. Podían estar en el mejor club de Nueva York, podían estar en París, podía ser Charlie Parker el que tocaba y no Humberto Sandoval. La sensación era la misma.


La noche en blanco y negro, la noche que se ilumina más por el destello de un saxofón que por las lámparas de neón o la luna completa. El concierto terminó, afuera la noche estaba sola, sin la compañía de la música que la hace menos triste, menos oscura. El Fantasma se tambaleó por dos o tres calles, caminó aferrado a su saxofón y llegó a casa. El conejo ya había salido de la chistera.


No fue la única vez que Humberto, el Fantasma Sandoval, subió al escenario con una borrachera a cuestas. Quizá es la maldición de todos los genios; como a Charlie Parker lo acabaron las drogas, al Fantasma el alcohol lo llevó al cielo y al infierno con intervalos a veces demasiado cortos.

 

Wild man Blues

(El blues del hombre salvaje)

 

 

Lo encontraron golpeado de pies a cabeza. El lunar que tenía arriba del labio no se le veía, lo había cubierto el chorrito de sangre que salía de su nariz, una nariz desencajada. “Fantasmón, ¿qué te pasó?”, preguntó uno de sus amigos, mientras los otros buscaban trapos, agua y algo de alcohol. El Fantasma no dijo nada, tenía la mirada apuntando al techo. Le sacudieron la cabeza. “¿Estás bien?” Entonces reaccionó, balbuceó tres palabras de las cuales sólo pudieron entender “saxofón”; quería su saxofón cerca, era lo único que podía hacerlo sentir mejor.


La golpiza fue por cortesía de sus compañeros de la Escuela Politécnica. Unos meses atrás, Humberto había decidido dejar las clases en el conservatorio para convertirse en militar. Después de cuatro años estudiando con éxito el violín, se pasó al saxofón, y le iba muy bien, pero su personalidad intempestiva le llevó a colgar los instrumentos y buscar las armas. Ya antes había colgado los hábitos. De adolescente quiso ser sacerdote, estuvo en un seminario y solía vestirse con largas y holgadas sotanas negras. Nadie sabe con certeza si lo de ser cura fue por iniciativa propia, o una recomendación-exigencia de su madre, una mujer en exceso católica.


En ese entonces Humberto tenía 19 años y una pasión por la música que poco a poco se iría afianzando. Había nacido en 1928 en Asunción Mita, hijo de una mujer de mantilla y catecismo y del brujo del pueblo. Combinación extraña que sólo puede conseguir un hijo extraño. Extrañamente talentoso. Cuando él era pequeño la familia se trasladó a la capital, donde pasó casi toda su vida.


Después de llegar ensangrentado al internado del Conservatorio, decidió no regresar a la Politécnica y dedicarse de lleno a la música. Allí conoció a un entrañable amigo: Jorge Sarmientos, con el que formaron la orquesta de jazz del Conservatorio. Consiguió además empleo en dos orquestas, la de Guillermo Rojas y la de Roderico Penagos. Su música era como un canto que seducía a cualquiera, que hacía mover los pies, bailar o cerrar los ojos y dejarse llevar por el ritmo.
En esa época el talento del  Fantasma empezó a dar de qué hablar. Ya no era un simple estudiante de música, era un jazzman del que todos hablaban. Dirigió la Orquesta Harlem, con la que llevaba música tradicional de jazz a cientos de personas. Era la moda, la emoción del momento, y el Fantasma sabía transmitirla. Su vida iba de maravilla; todos los días, antes de ir a la orquesta pasaba saludando a la bibliotecaria del Instituto Guatemalteco Americano, se llamaba Aída, una mujer repleta de inteligencia. Era inevitable: el Fantasma se enamoró. Y también era inevitable que le compusiera una canción a la mujer que amaba; la llamó como ella, Aída, y fue una de las piezas de jazz más recordadas. En sus conciertos era obligatoria y la gente aún hoy suele tararearla.


Estuvo al frente de la orquesta cuatro años, cuando una oportunidad más grande llegó: le llamaron de Colombia para dirigir una orquesta internacional. Estuvo en Sudamérica cuatro años, aunque poco se sabe de su vida allá.


Al volver, en 1957, se reunió con sus amigos más cercanos: Jorge Sarmientos y Alfonso Colindres, dos de los mejores músicos de Guatemala, y decidieron hacer música de jazz de cámara. A su regreso el Fantasma compuso otra de sus piezas fundamentales: Suite jazz, un ambicioso experimento para orquesta y tres saxofones. Lo más sorprendente de todo es que el mismo Fantasma tocaba los tres saxofones. Estaba el trío acomodado en el escenario y la sinfónica detrás; en los puentes musicales que le daba la orquesta, el Fantasma corría de un saxofón a otro para interpretarlos todos. 


Aunque las partituras quedaron, nadie nunca ha podido tocar su música como él. Como todo buen músico de jazz, solía improvisar, tocar lo que el calor del momento le dictaba y nunca apuntaba nada de eso. Sus improvisaciones se quedaban allí para siempre, en el recuerdo y nada más.

 

What a Wonderful World

(Qué maravilloso mundo)

 

 

La sexta avenida de la zona uno era un sitio de glamour. Los letreros luminosos anunciaban los relojes Rolex o las telas venidas de Egipto. Collares de perlas en los aparadores, y en las calles gente envuelta en pieles, tacones altos, perfumes, corbatines, zapatos lustrosos. El sonido melodioso se escapaba de los edificios, y era imposible no seguirlo como al flautista de Hamelin. Los clubes nocturnos ofrecían jazz y espacios para bailar, para beber una copa y darle caladas a un habano. El Casa Blanca en la 12 calle, el Ciros en la once, o el Pigalle sobre el cine Reforma, todos ofrecían la música de moda. “El jazz es la música que permite todas las imaginaciones”, escribía Cortázar escuchando a Thelonious Monk en París, mientras en Guatemala, la gente podía imaginar cualquier cosa ante el saxofón del ‘Fantasma’.

‘El Fantasma’, junto a su sexteto, tocaba de martes a sábado y nunca le faltaban oyentes. De cada concierto salía con Q3, una paga justa por una noche de música. Pero hubo una noche, una noche fuera de lo normal. Se presentaron en el Pigalle, los afiches que se habían repartido antes anunciaban a Humberto Sandoval, como la máxima estrella. Fue lleno total, la gente estaba en éxtasis. El dueño se sintió tan contento que le pagó al ‘Fantasma’ Q50 y le rogó que volviera la siguiente semana. No hubo próxima vez, el día del concierto, ‘el Fantasma’ no pudo ponerse en pie; había tenido una recaída alcohólica.

‘El Fantasma’ era así, aparecía y desaparecía. El alcohol a veces lo escondía. Aunque no le impedía componer, de hecho cuentan sus amigos que algunas de sus mejores obras nacieron acompañadas de una botella. Todos coinciden en que el sobrenombre de ‘el Fantasma’ le venía de sus constantes borracheras. Pero su nieto tiene otra historia: un día Humberto y sus amigos fueron al cine. Era una película mexicana donde salía un hombre alto y robusto, que además siempre vestía de negro, como él cuando era adolescente, al personaje le decían El fantasma. Así que los amigos hicieron la analogía y salieron del cine llamándole ‘Fantasma’, el apodo no se lo quitó nunca.

 

Blue moon, you saw me standing alone

(Luna azul, tú me viste estando solo)

 

 

Eva era hermosa, pero no sólo eso. Eva podía hacer que el piano se elevara; todos los que la conocen sólo le calcan un adjetivo: “virtuosa”. Era estudiante del conservatorio cuando ‘el Fantasma’ la conoció. Ella tenía 20 años, poco más, él casi le doblaba la edad. Se casaron y tuvieron dos hijas: Carla y Mónica.
Su hogar era un altibajo, días de abundancia y días de pobreza. Días de sobriedad y días etílicos. ‘El Fantasma’ no lograba superar su adicción.

Por esos años Mario Sandoval Alarcón, primo hermano del Fantasma, hacía campaña política. Los jingles los había escrito ‘el Fantasma’; la música de la campaña de Carlos Arana Osorio también llevaba su firma.

Pero Eva estaba cansada del subibaja del alcoholismo, así que tomó una decisión crucial. Se mudarían a Bélgica, donde ella podía conseguir un empleo como pianista.

‘El Fantasma’ volvió a casa y no estaban. Aquella falta le dañaba más que el alcohol. Así que fue en su búsqueda, cruzó el océano y se reencontró con la parte más importante de su vida: su familia. Eva lo recibió de vuelta y las niñas recuperaron a su padre. En Amberes conoció a músicos magníficos, figuras del jazz internacional. No le faltaban invitaciones a conciertos en Alemania, España e Inglaterra. Componía con frecuencia y hasta la Reina de Inglaterra conoció su música: le pidió que hiciera los arreglos para su banda. Su carrera empezaba a despegar a nivel internacional. Pero no se elevó. El alcohol la atrajo al suelo.

Eva le había alquilado un saxofón porque comprarlo era costoso, pero una noche en busca de alcohol, ‘el Fantasma’ decidió venderlo. Se quedó sin instrumento y con las arterias llenas de licor. Empezó a beber de nuevo, robó copas y vasos de restaurantes y provocó más de un escándalo público. Volvió a Guatemala solo, sin muchas esperanzas.

 

Pennies from heaven

(Monedas del cielo)

 

 

–Geraldina, te quiero presentar al mejor saxofonista de Guatemala –dijo Jorge Sarmientos y Geraldina Baca-Spross se quedó helada, ante un hombre con olor alcohol.
–¿Y él va a tocar? –preguntó a Sarmientos. Así fue; pocos minutos después ‘el Fantasma’ Sandoval estaba en la orilla del escenario, ante un público atónito. “Se va a caer”, pensaba Geraldina, pero no sucedió nada fuera de lo normal, aparte de un concierto que sobresalía por su magnífica música. Tocó la ‘Suite Jazz’, con los tres saxofones y ella quedó impresionada por su talento.

Cuando terminó el concierto, ‘el Fantasma’ se acercó a Geraldina: “algún día usted y yo vamos a hacer algo bueno”.

Meses después el timbre sonó un par de veces en casa de Geraldina. “La busca Humberto Sandoval”, le dijeron. El nombre le sonaba pero no acababa de ubicar quién era. Buscó en su memoria y recordó a aquel saxofonista que casi se caía del escenario la otra noche. Fue el inicio de una serie de conciertos que marcaron una época. De ahí nació la orquesta Jazz Time, que se presentaba en el IGA y que fue la Big Band más celebrada de la historia del jazz en Guatemala.

Humberto Sandoval volvió de Europa con más talento todavía. Una música más madura y más influenciada por los pioneros del jazz.

Un día Humberto llegó a casa de Geraldina: “Usted tiene que comprender cómo soy yo”, le dijo. “Yo no puedo ser como usted quiere que sea. Así que oiga bien. Yo tengo tres etapas, la primera donde empiezo a beber, la segunda es donde yo puedo hacer todas las cosas que usted quiere que haga para sus conciertos, es la única donde puedo componer”, le confesó. Y era sorprendentemente cierto, ‘el Fantasma’ podía componer melodías maravillosas bajo los efectos de alcohol. En la tercera etapa el alcohol había sido tanto que se hospitalizaba.

La música del ‘Fantasma’ está regada por todas partes. Se sabe que algunas de sus partituras las cambiaba por licor o por dinero para comprarlo, así que muy poco queda. Un disco que le produjo Geraldina y nada más.

 

Do Nothing till You Hear from Me

(No hagas nada antes de tener noticias mías)

 

 

Abrió el periódico en la sección de clasificados. Buscó con el dedo el renglón de “casas de huéspedes” y se topó con una página entera llena de pequeños cuadritos con ofertas. ¿Qué hago para elegir una?, preguntó, y alguien le aconsejó que cerrara los ojos y dejara caer el dedo apuntando sobre el papel, el que tocara, ese sería su nuevo hogar. Lo hizo, marcó el número y una señora le dio los detalles del cuarto. En pocos días estaba instalada.

Estaba de vuelta en Guatemala, el país en el que nació. Lo había dejado de niña, cuando salieron con su madre y su hermana rumbo a Bélgica. En Guatemala, además de sus recuerdos de niña, se había quedado su padre, el que siempre tenía un saxofón en las manos. Carla tenía entonces 15 años y volvía buscando, entre otras cosas, a su padre.

Una noche de apagón, de esas en que los cortes de energía obligaban a las familias a reunirse frente a las velas, Carla conversó largo y tendido con sus anfitriones. La dueña de la casa la veía demasiado, más bien la inspeccionaba. “¡Tú sos la hija del ‘Fantasma’!”, le gritó, y Carla descubrió entonces que la casa que casualmente había elegido, era la de la familia que atendió a su padre por quince años. El destino la llevaba a encontrarlo.

Un día tomó valor y fue a buscarlo. La acompañó un tío, que sabía bien dónde estaba viviendo ‘el Fantasma’. Llegaron a un sitio extraño, una serie de puertas ajadas, alrededor de la línea del tren. Su padre vivía con su nueva esposa en uno de esos cuartitos. El tío se adelantó a avisarle que su hija había llegado, pero Carla ya no tuvo valor para quedarse.

‘El Fantasma’ vivía con Rosa Guillón, una cantante con la que tuvo un hijo, Humberto. Los dos padres eran alcohólicos, su enfermedad se había acrecentado y el niño de diez años había prácticamente tomado el control de la familia. “Si me muero, quince días te doy antes de venirte a traer”, le decía Rosa al ‘Fantasma’, bromeando. Rosa murió en 1982, a consecuencia del exceso de bebida, y su broma se cumplió: tres semanas después, en diciembre de ese año, ‘el Fantasma’ falleció.

El teléfono de Geraldina sonó con insistencia. El corazón le dio un salto cuando escuchó que Humberto Sandoval había muerto. Estaba en una clínica de alcoholismo y había pedido que síimoría le entregaran a Geraldina el cuerpo. Su funeral estuvo lleno de jazz, la música que tantas alegrías le produjo sonaba triste, los blues más lastimeros que alguien haya escuchado. Sus amigos músicos llevaron sus instrumentos, al lado de su ataúd estaba su saxofón. Nadie quiso tocarlo, de igual forma no hubieran podido hacerlo sonar, al saxofón se la había roto el alma.


Con información de: Carla Sandoval, Petronio Nájera, Jorge Sarmientos, Léster Godínez, Marco Antonio Molina, Geraldina Baca-Spross.

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43 comentarios:

  1. Pablo S. Peña: (2010-07-21 22:44:36 horas)
    Gracias por el artículo, faltando el dato de quienes integramos el Sexteto de Jazz dirigido magistralmente por el Maestro Humberto Sandoval, PIANO: Maestro Maco Hernández (+), BATERIA: Enrique Estrada, Manuel Rivas (+), Rafael Trujuillo(+). BAJO Maestro Pablo S. Peña, SAX BARITONO Maestro Humberto Sandoval (+), SAX ALTO Maestro Manuel Francisco Gutierrez, TROMPETA Maestro Alfonso Colíndrez, el sexteto representó a Guatemala en un concierto realizado en el IGA, junto al Sexteto de Paul Whinter, hizo tambien un concierto para contrabajo dedicado a mi persona el cual se titula " EL CONCIENRTO DE PABLO" estrenado en el Conservatorio Nac. interpretado tambien en el IGA y en el Teatro Nac. Muchas gracias al señor Rolando Alecio por sus comentarios y recordarse de mi persona.
  2. Aida Lucrecia de la cruz de Muñoz: (2010-07-21 10:57:52 horas)
    Bonito articulo, lastima q no todo lo que se dice es veridico acerca de su tormentosa y dificil vida. Antes de escribir de la vida privada de una persona hay que hacer investigaciones exhaustivas para informar correctamente. El Fantasma Sandoval Mendoza era sobrino del maestro Jose de Jesus Mendoza Sanabria, hermano de doña Matilde Mendoza Sanabria, y el maestro Mendoza fue un virtuoso que tocaba el Contrabajo y fue fundador de la Orquesta Sinfonica Nacional, siendo la Familia Mendoza quien mas vivio con el Fantasma y quien mas lo conocio. Seria muy bonito contar las muchas cosas buenas o luminosas como usted dice y dejar las sombras sin tanta notoriedad, por sumo respeto a la memoria del Fantasma que ya no puede defenderse ni aclarar cosas vividas pasadas. Papa siempre vivira en nuestros corazones como un buen ser humano q fue. La Fantasmita Lucky
  3. Lara Carrier Sandoval: (2010-07-21 05:52:24 horas)
    Quiero agradecer profundamente el hecho que se haya podido escribir este artículo. Soy la nieta de El Fantasma (mi madre siendo carla Sandoval) y nunca había tenido la oportunidad de conocer, de aprender de mi abuelo. Ahora veo el talento, la musica que escribía. Nunca pude conocerlo y el haber podido leer sobre él me emocionó muchísimo, Gracias Marta Lara C.
  4. Alex Melgar: (2010-07-20 23:12:46 horas)
    todos los comentarios que provocó su artículo?...ahora ya se comprometió, as;i que a seguirlo. Lo bueno es que lo dejó abierto y se puede seguir muy largo en la vida y anécdotas de un gran músico que logró definir una buena época en Guate., como estamos urgidos de ese tipo de experiencias trascendentales, aunque sea empañada por tristezas, pero de logros y talento. Los chapines necesitamos cosas que nos nutran el alma (tambien el cuerpo,pero eso es otro asunto). Que bueno es sentir que hay arte y no solo muerte. Ah pues Marta, continúe la saga. Recuerdo como anécdota que yo era adolescente (años 70's) y una noche pasando por el conservatorio nacional con unos amigos escuchamos unas notas diferentes que nos cautivaron. Solo oíamos rock, pero aquello era delicioso. entramos curiosos y preguntamos quien tocaba. Es el Fantasma nos dijeron..eso cambió nuestros paradigmas musicales.
  5. erwin r. rivera g.: (2010-07-20 22:47:04 horas)
    Excelente articulo, nos traslada a otros tiempos por lo menos me recuerdo haber bailado con la orquesta de Guillermo Rojas, que bello es recordar lo bueno de nuestra patria, que buen musico, todo un bohemio, que lastima que el licor lo vencio, pero estara de seguro en el cielo que el Señor lo haya perdonado, estos articulos son los que aunque momentaneamente lo sacan uno de la rutina diaria hasta una mayor paz experimiento, que viejos pero que buenos tiempos, esperamos mas articulos de esta naturaleza de exitosos guatemaltecos de cualquier actividad para motivarnos,¡ felicitaciones¡
  6. Luis Antonio Estrada: (2010-07-20 21:48:07 horas)
    El Fantasma, compositor, arreglista, Director de Jazz Band y buen amigo, me hizo llorar cuando me dijeron que moría, un hombre que lo entregaba todo cuando tocaba su sax tenor y alto un gran músico de respeto pues siempre fue superior en su técnica enseñaba a los músicos guatemaltecos a sonar profesionalmente sus arreglos. Me dio la oportunidad de tocar la batería en su orquesta y estudie con el armonía de piano por las tardes en la Orquesta Rojas, Humberto un gran músico que no supimos valorarlo como se merecía, mis respetos a tu memoria
  7. marco Antonio Lemus: (2010-07-20 18:32:15 horas)
    Que grande el Mico con su chistes trabalenguas un magnifico hombre recuerdos de el como de muchos Tru cu tu Tito Albizures que murió hace uns años en Florida Mi papa Lemus Trombón vive en Washington DC si quieres establecer contacto buscarme en facebook tal vez hacemos algo de la Música de Guate con sus grandes músicos Juan Carlos Paniagua y mucho mas y querido Fantasmon me encantria ten y contarte mostrarte fotos Marco Lemus Hijo
  8. Jose Humberto De la Cruz: (2010-07-19 23:27:16 horas)
    No sabe como agradecemos la publicacion de este articulo sobre nuestro se~nor padre Don Humberto Sandoval Mendoza (El Fantasma), en el cual pues no aparecemos nosotros dos, ya q no fuimos reconocidos por El, pero como Ustedes pueden comprobar con los amigos de El q nos conocieron desde peque~nos , somos los hijos q el procreo con nuestra se~nora madre Aida Aurora De la Cruz (QEPD), ademas lo pueden compribar tambien con la se~nora Eva Carrillo la madre de Carla y Monica Eva, a la cual conocimos cuando eramos unos ni~nos todavia, pero q perdimos comunicacion desde q ellas partieron a Belgica, ya no supimos de ellas y perdimos todo contacto. Pero si nos acordamos de cuando el trabajaba con la orquesta Tacana, con el Mico Rosal, Lemus, y varios q se me escapan de la memoria, no se si ellos estan vivos todavia , ya q Yo no vivo en Guatemala y hemos perdido contacto con ellos y sus familias, pero me imagino q el se~nor director Jorge Sarmiento, si se acordara de la existencia de nosostros.. Asi q estoy a la disposicion para cualquier tipo de informacion q Ustedes deseen para completar ese articulo, de ante mano, los saludo muy atentamente...
  9. Sergio A. Hernández: (2010-07-19 19:57:12 horas)
    Felicitaciones por tan excelente artículo. Tuve oportunidad muy joven de escuchar al Fantasma en el IGA, sencillamente fabuloso. Donde se podrá conseguir música de tremendo personaje? Ayuda. Sigan dando a conocer a artistas que aunque tarde merecen homenaje.
  10. Sergio A. Hernández: (2010-07-19 19:52:37 horas)
    Felicitaciones, tuve el gusto de muy joven de escuchara al Fantasma en el IGA, siempre me gustó el jazz. Sería fabuloso conseguir música de este personaje, si uds. saben donde se los agradeceré.
  11. Norma Gonzalez: (2010-07-19 19:35:01 horas)
    Siendo yo adolecente fui muy amiga de Evita su esposa y me gustaria saber que es de ella, le estimo mucho, si le pueden dar mi correo se los agradecere, ella me llama Munequita por carino. Bendiciones y mil gracias por el articulo tan lindo, me hizo vivir la epoca de adolecente.
  12. Bladimir Hernández: (2010-07-19 10:47:20 horas)
    Gracias por la historia de este musico nacional grande como pocos, de los cuales Guatemala debe enorgullecerse. Lo bueno es que la escena jazz de nuestro bello país cada día crece. Y por eso felicidades por este reportaje. Saludos mil.
  13. Marco Antonio Lemus: (2010-07-19 04:37:53 horas)
    Bonito articulo lastimosamente lo bueno es corto ,vale decir que Billi Holiday interpreta Blue Moon.Louis Armstrong a wonderful world. Conocí a Humberto en los años 54 cuando junto a mi padre tocaban en la Harlem 7calle y decima avenida .Para la vida artística de Humberto es muy corta las hojas del periódico para establecer su carrera por instrucción a los jóvenes guatemaltecos hubiera sido magnifico que proporcionaran los integrantes y los nombres de los músicos que lo acompañaban muchos estan regados en la diáspora Guatemalteca. Me quedo un sabor a mas... poseo el disco de Aida la cual conozco personalmente en la portada si mal no recuerdo estan de smoking blanco me hubiera parecido fantástico el poner mas arreglos y canciones de el si se colabora estoy dispuesto a poner la música que tengo arreglos etc ,por favor identifiquen los músicos muchas gracias por recordarse de mi amigo el Fantasmon yo era un niño y el poseía lo que solo los grandes poseen ,alma de niño Marco Lemus Hijo
  14. Javier Martínez: (2010-07-18 22:45:07 horas)
    ¡Hola! Mi papá fue compañero de borracheras de este señor, quien se convirtió durante mi adolescencia en uno de esos "fantasmas" que nunca pude escuchar. ¿Sabes dónde o cómo puedo conseguir esta música para regalársela a mi papá? ¡Te lo agradecería -de verdad- mucho!
  15. Marco Morales: (2010-07-18 22:10:51 horas)
    es un excelente material para los que poco sabemos del tema, pero que disfrutamos como los que más con los ojos cerrados y las imágenes de una Guatemala que volverá
  16. Marta Sandoval: (2010-07-18 21:55:05 horas)
    Hasta donde yo sé no soy familiar del Fantasma. Aunque mi abuelo solía decir que todos los Sandoval somos parientes. Saludos
  17. Eugenia Bolaños: (2010-07-18 20:42:59 horas)
    Que música mas bella!!!! he disfrutado de este artículo como no tienen idea... felicitaciones por compartirlo con los lectores.... y arriba nuestro talento... ojalá y tuvieran más apoyo en todo sentido.
  18. Mario René Matute García-Salas: (2010-07-18 20:34:29 horas)
    ¡Qué buena nota !... Como halado por remembranzas ya cuasi difuminadas el Fantasma ingresó a tardes musicales como un fantasma a través de paredes. Lo recuerdo porque era famoso en aquellos años por su capacidad de decorar con sonoridades todo el ambiente, y porque además Jorge Álvaro Sarmientos me enseñó a paladear con deleite mucho de las estructuras del jazz ya que en aquellos tiempos él vivía muy cerca a nuestra casa y frecuentemente, a veces a diario, se asomaba por ahí para conversar con mi hermano, con Víctor Hugo de León que igualmente irrumpía con sus carcajadas en nuestro domicilio, también Jorge llegaba a extraerle sonoridades al piano medio desafinado de la sala y a recibir, un tanto clandestinamente, algún bocadito que doña Rome, mi mamá, le ofrecía cuando se colaba por la cocina con elogios para los olores tentadores y para quien preparaba aquel almuerzo...
  19. Amado Espino: (2010-07-18 19:03:26 horas)
    Estoy confundido...el artículo está acompañado de obras maestras del jazz interpretadas por artistas de la talla de Louis Armstrong, Billie Hollyday, Nat King Cole, Frank Sinatra... De haber grabado con tales artistas esa sería la étapa cumbre de su vida y no debió ser obviada...Sin embargo el artículo no dice que Sandoval haya vivido en USA o que se haya rozado con esos grandes del jazz... ¿Me explica por favor?
  20. alfonso villacorta: (2010-07-18 18:53:37 horas)
    Felicitaciones a Marta Sandoval, ha logrado un gran trabajo, una pieza maestra del periodismo, de historia, de historia del arte, de la musica especialmente. Muy buena forma de honrar a una gran maestro, gloria de la musica. Ademas le ha puesto lo plana al ministerio de cultura o alguna organizacion para lograr una antologia de biografias ilustradas.
  21. Gladys Monterroso: (2010-07-18 17:40:52 horas)
    Exelente trabajo Martita, es una pena que no se reconozca a tantos maravillosos seres humanos que ha dado Guatemala al mundo, como GIL ZU, y tantos más, el arte no tiene límites, lo encontramos en muchas manifestaciones, y es bueno comprender que aunque nuestra sociedad esté tan lastimada han exisitido y existen seres que vienen a enriquecer el espíritu, es penoso que venda más el morbo que aquello que eleva el alma, al mundo de las ideas, este trabajo debería llevar ya minimo 100 comentarios, felicitaciones.
  22. Carlos Roulet: (2010-07-18 15:37:10 horas)
    buen artículo, perdón por la vulgaridad pero expresa mejor el estado de ánimo luego de leer y escuchar contemporáneamente este artículo, no que sea raro, usted siempre hace trabajos excepcionales. Una preguntita, ¿usted está emparentada por casualidad con El Fantasma?
  23. Alex Melgar: (2010-07-18 15:19:10 horas)
    No he tocado esa música mañana y tampoco me tocó la suerte de vivir en esa Guate. glamourosa (que bella palabra...). Me encanta el jazz y recibí algunas clases de sax alto con un excelente maestro que tocaba con el fantasma (Félix "The Cat"Torres). Ojalá volviera el gusto por ese estilo y que resurgiera algún jazz-bar bohemio. Felicitaciones por el artículo. Muy poético y aunque de história escueta,homenajea a uno de nuestros grandes músicos. Soy Psiquiatra especialista en adicciones y..como me hubiera gustado poder ayudar al fantasma a (por lo menos) no llegar a esa tercera y fatídica etapa etílica.
  24. Regis Rimbaud: (2010-07-18 15:09:18 horas)
    Toulouse, France. Por favor alguien podria enviar una direccion electronica, donde se puede comprar este maravilloso material musical.
  25. Pedro Cortez: (2010-07-18 14:57:03 horas)
    Guau! simplemente Guau!
  26. mario soto: (2010-07-18 14:52:08 horas)
    Aquien pudiera subir videos de este MAGO DEL SAXO....a youtube... y que mejor que un chapin jazzista
  27. carlos Alvarado: (2010-07-18 14:14:53 horas)
    He escuchado su música y la he disfrutado, porque me encanta el Jazz. Es muy hermoso saber que en nuestra Guatemala siempre han existido talentos misicales, que han dejado confundidos de la admiracion a públicos muy exigentes en el extrajero. ´Creo que el Fantasma vive y vivirá en el corazón de los amantes del Jazz. Tambien me siento Muy orgulloso de Jorge Sarmientos que ha estado y está, donde está la gloria de la música.
  28. nora: (2010-07-18 14:09:29 horas)
    Me sorprende que no tengas comentarios, Marta, es un excelente artículo musical de aquellos que poco se encuentran y que la tecnología de ahora permite. Felicitaciones, ameno, hermoso, histórico. ¿dónde se puede conseguir esta música?
  29. hector portillo: (2010-07-18 13:36:20 horas)
    es de los grandes que tuvo guatemal en jazz, gran reportaje, gracias por volover a recordar belas cosas y grandes personajes que ha dado guatemala
  30. leonel ordonez: (2010-07-18 13:33:57 horas)
    fui afortunado en escuchar al MAESTRO HUMBERTO " EL FANTASMA" SANDOVAL en los inolvidables conciertos organizados por la senora GERALDINA BACA SPROSS en la ep[oca navidena; lamentablemente descontinuados quien sabe porque razon.todo lo bueno quien sabe porque desaparece aqui en guatamala. asi como sus hijos mas brillantes que DIOS se los lleva quiza porque no somos dignos de tenerlos entre nosotros.siepre me pregunte porque no publicaman mucho de el ;ahora se rompe mi corazon con este pequeno retazo de su vida. que el CREADOR bendiga a su familia. maldita la causa de su muerte.
  31. ERIC MARTINEZ: (2010-07-18 13:32:36 horas)
    Que desperdicio de talento, todo porque se dejo dominar por el vicio. Eso es lo malo en ese ambiente musical y artistico, todos usan alguna droga o alcohol para "estimularse". Lastima, lo tubo todo y lo perdio todo.
  32. Verna Robles: (2010-07-18 12:36:42 horas)
    A los músicos guatemaltecos, a Jorge Sierra, gran amigo por el jazz, a la Sra. Geraldina Baca-Spross, los invito a que se haga lo posible para recupe lo que se pueda de la música del "Fantasma". No tengo conocimientos de música, pero soy traductora inglés - español, si eso sirve para la causa.
  33. Rolando Alecio R.: (2010-07-18 12:33:45 horas)
    Excelente reportaje que hace honor a uno de los grandes en la historia de la música guatemalteca. Tuve el honor y el placer de escuchar muchas veces al maestro Sandoval en bares y clubes a finales de los 70 y los primeros años de los 80. Yo tenía solo 17 o 18 años pero viajaba desde Xela para disfrutar del jazz del maestro y de sus colegas, también maestrísimos, Petronio Nájera, Tito Alvizúriz, Alfonso Colindres, Pablo Peña, Cuca Abularach, Lester Godínez -se ensamblaba con xilófono-y un poco más tarde, de Maco Molina, German Giordano, Luis Estrada, Jechu -Rolando Gudiel-, Byron Sosa, Patrice Fisher y muchos otros excelentes jazzistas a quienes, en su mayoría, hoy, es dificil escuchar. Felicitaciones, Marta Sandoval, por rescatar del olvido el nombre del maestro: "Existes, porque te recuerdo"
  34. Marta Sandoval: (2010-07-18 12:09:33 horas)
    EXPLICACIÓN NECESARIA: En todas las canciones aparece como interprete Humberto Sandoval, sin embargo sólo las cuatro de la izquierda son de él. Las que están intercaladas en el texto son: 1. Stardust, Nat King Cole 2. Wild Man Blues, Jelly Roll Morton 3. What a Wonderful Word, Louis Armstrong 4. Blue Moon, Billy Holiday 5. Pennies from heaven, Frank Sinatra 6. Do nothing till you hear from me, Silje Nergaard.
  35. Carlos Ordoñez: (2010-07-18 11:43:57 horas)
    Señorita Sandoval,...gracias por darnos a conocer a muchos guatemaltecos, del inmenso talento de don Humberto Sandoval, a pesar que tambien mi pequeño mundo va de la mano de la musica, no habia tenido la oportunidad de escuchar esas bellas melodias e interpretaciones de un saxofonista de talla mundial. Creame que realmente estoy verdaderamente impresionado de esa bella musica, que nos dejo El Fantasma Sandoval.Gracias nuevamente a usted.
  36. Enrique S. Guerra : (2010-07-18 11:28:34 horas)
    Excelente reportaje y un merecido reconocimiento a un gran músico que nos conmovió y nos emocionó como solo el jazz puede hacerlo. Este reportaje toca el corazón, igual que la música del recordado Fantasma. ¡Felicitaciones Martita, eres una gran periodista y excelente narradora!
  37. Daniel Esteban: (2010-07-18 11:06:24 horas)
    gracias
  38. Estuardo Hum: (2010-07-18 11:02:17 horas)
    Que historia !!
  39. Gil Zu: (2010-07-18 09:17:09 horas)
    HUMBERTO (El Fantasma) SANDOVAL llevaba el mismo apellido de Martha y su vida de bohemio me recuerda la recomendacion de nuestra Catedratica de Filosofia de que nunca confundamos la calidad de sus obras con la vida privada de un artista Ruben Dario trato el Dictador Somoza Garcia de humillarlo cuando propusieron darle reconocimiento a sus obras literarias pregundandole : USTED QUE MERITO TIENE a lo cual Ruben Dario le respondio. Estamos iguales. Yo tampoco tengo meritos pero si le quieren dar reconocimiento a mi poesia haganlo con lo que escribo y no con lo que consumo. Esta columna me hace recordar que en el accidente de El Peten donde murieron varios artistas alli tambien quedaba para siempre el trompetista SALOMON ARGUETA y su inolvidable LLEGARAS A QUERERME. En alguna oportunidad me agradaria que Marta Sandoval le dedique otra columna al Maestro Guillermo Rojas y a su orquesta que desafio escenarios de Guatemala y en el extranjero en la epoca de Agustin Lara.
  40. sergio licardie V: (2010-07-18 09:02:37 horas)
    Maravilloso artículo, digno para limpiar a los medios de tanta mugre de la política. Maravillosa musica. Saludos a mi tocayo.
  41. Guillermo Peraza: (2010-07-18 08:27:01 horas)
    Hoy han escrito algo poco comun en esta seccion, yo desconocia que hubiera alguien con ese talento para la musica... El alcoholismo es algo que se debe poner en agenda legislativa pues es un enfermedad que nadie comprende y como tal debe tratarse. Entrañable relato de la vida de un hombre que hacia poesia de la musica.
  42. Ramiro Asturias Zamora: (2010-07-18 06:44:07 horas)
    Muchas gracias dogna Martita, por ese bello homenaje con musica original! No me explico por que Jorge Sarmientos nunca me menciono al 'Fantasma.' Pero creo que fue un buen pianista de Jazz, Oscar Salazar, quien si me pregunto si ya lo habia escuchado. Oscar Salazar me hizo una prueba, tocando "Invitation" al piano -que aparte del acordeon, es mi segundo instrumento favorito- Una pieza con muchos semitonos y saltos, mas un acompagnamiento sincopado. Le dije que si la interpretaba una vez mas, yo la tocaria completa. Se rio, y lo hizo. Asi que luego me cedio el banquillo, y la toque. "De donde salio Usted?" quiso saber, asombrado ante mi perfecto oido musical. (Casi le respondo, del "Club de los Inadaptables," como solia decir mi tio Neto). De nuevo, gracias por tan bella musica.
  43. Roberto Antonio: (2010-07-18 03:07:25 horas)
    Una vida de muchos altibajos la del Fantasma. El reportaje es buenísimo, se disfruta mucho acompañado de la música. Es una lástima que no hayan discos del Fantasma, dichosos quienes lo hayan escuchado en vivo.
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