Fueron dos las pasiones de José Gonzalo Aragón Castellanos, la música y la docencia que ejerció hasta los 97 años de edad. Transmitió sus conocimientos a varias generaciones del Colegio
San Sebastián.
En la sala de su residencia se aprecian decenas de fotografías, medallas y diplomas que dan cuenta de la trayectoria de José Aragón Castellanos. Sus alumnos del colegio San Sebastián lo llamaban cariñosamente El abuelo. Aragón fue de 1969 a 2009 profesor y director de la banda marcial y de guerra del colegio San Sebastián.
“Su pasión más grande fue la música. Se sentaba horas a realizar arreglos para la banda, a preparar los conciertos, los desfiles”, relata su única hija, Eugenia Aragón.
Su esfuerzo fue premiado, entre otros, con la medalla y gafete por tiempo de servicio en la Música Marcial de Guatemala; plaquetas de honor al mérito por alumnos de la Escuela de Músicos Militares y también fue galardonado por dirigir 25 años la banda que acompañaba a la imagen de Jesús Nazareno de la Merced en su procesión de Viernes Santo. Recibió, además, reconocimientos del Banco Industrial, el Ministerio de Educación y del ex presidente, Óscar Berger.
Nació el 26 de noviembre de 1911 en la ciudad de Guatemala. Ingresó a la Escuela de Sustitutos –hoy Escuela de Músicos Militares– adscrita a la banda Marcial de Guatemala, donde recibió clases con los maestros José Santos Paniagua y Adrián Vásquez.
Continuó sus estudios en la escuela de música Rafael Álvarez Ovalle e inició su carrera musical en 1929 en las bandas militares de Amatitlán, donde lo nombraron músico de primera clase de alta, y en Quetzaltenango como cornetista. Su especialidad era la trompeta.
Destacó como uno de los fundadores de la banda militar del entonces fuerte de Matamoros en 1931, ahí ascendió a músico mayor a los 21 años, con el grado de Subteniente. También integró la banda de la Policía Nacional en 1933, como solista de cornetín, y se desempeñó 25 años como director de la banda de la Iglesia de la Merced.
Ocupó puestos como catedrático de instrumentos de metal en la Escuela de Músicos Militares, Hogar Rafael Ayau, antiguo Hospicio Nacional. Fundó las bandas de guerra (ahora bandas escolares) del Liceo Guatemala, Colegio Larrazabal y del Instituto de Señoritas Centroamérica (INCA).
“Cuando él estuvo en el hospicio, hace muchos años, sacaba a grupos de cuatro o cinco niños, les celebraba su cumpleaños, les compraba su pastel, los llevaba a volar barrilete en los campos del Roosevelt”, narra su esposa María Cristina Tobar Marroquín. Tuvieron sólo una hija, una nieta y una biznieta, ninguna se dedicó a la música.
Al jubilarse del Ejército, lo buscó la entonces directora del Colegio San Sebastián, Josefina Alonzo, para fundar la pequeña banda del establecimiento, y en 1993 tomó la batuta como director general de la banda marcial grande. Formó generaciones de músicos en el establecimiento, entre ellos Jacobo Nitsch, actual integrante del grupo Malacates Trébol Shop.
Uno de sus alumnos, Emanuel Robles, actual dirigente de la banda marcial, cuenta que Aragón le cambió la cara a la banda porque mientras estuvo se tocó música académica, clásica y trató de innovar.
La banda marcial del colegio San Sebastián, mientras estuvo bajo la dirección de Aragón, asistió a Nicaragua, al Festival de Palmares; a San José de Costa Rica; al Festival de Salvador, en Cojutepeque, en 2005 y a Hollywood en 1995, en el desfile de Disney, en el cual obtuvieron el tercer lugar.
Era un caballero, dicen de Aragón, y más que decir, con su ejemplo, enseñó a sus alumnos sobre responsabilidad y obediencia, asegura Ángel Flores, ex compañero de trabajo. Logró que la banda marcial del colegio viajara por varios países y la declararan Patrimonio Cultural de la Nación, asegura Rolando Marroquín, director del establecimiento.
El actual maestro de la banda marcial, Enrique Uribe, expresa que el maestro Aragón se identificaba con la juventud. “Siendo él una persona mayor entendía a los jóvenes, escuchaba a veces la música que ellos escuchaban. Esto para que la banda fuera un poco más innovadora, actual”.
Laboró hasta pasados los 90 años, incluso cuando se le imposibilitó conducir, abordaba el bus para llegar a su trabajo.
Su último concierto lo ofreció el 26 de julio de 2009 a los 97 años. Murió a los 98 años el 10 de julio a causa de múltiples complicaciones en su deteriorada salud.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
12 comentarios: