El escultor colombiano presenta una exposición en la galería de arte antiguo y contemporáneo Carlos Woods, que celebra su quinto aniversario.
La galería Carlos Woods Arte Antiguo y Contemporáneo llega, este mes de agosto, a su quinto año de vida, dentro del quehacer cultural y artístico de Ciudad de Guatemala. Y para celebrar este importante aniversario, en la sala de exhibiciones se montará la obra del gran artista colombiano Edgar Negret. La muestra abre sus puertas al público mañana y cerrará el 21 de agosto, y será inaugurada hoy, a las 19:00 horas.
“Edgar Negret (Colombia, 1920) es uno de los más importantes escultores de Colombia, así lo predijo la crítica Marta Traba en 1973 y lo confirma el curador e investigador Carlos Jiménez, en la actualidad. Este artista es la muestra fehaciente del proceso de evolución en un creador, siempre consciente de la cultura circundante. Desde su primeras obras en pintura, ya daba muestras de incesante interés por la perfección y abstracción de las formas. Con una producción de más de cinco décadas la obra de Negret asume la intemporalidad y el juego del espacio bidimensional al tridimensional en forma ingeniosa y siempre sorprendente”, apunta el curador de la galería, el doctor Miguel Flores Castellanos.
Edgar Negret Dueñas nació en Popayán en 1920. Hijo del general Rafael Negret Vivas y de María Dueñas, estudió en la Escuela de Bellas Artes de Cali entre 1938 y 1943. Al año siguiente, conoció en su ciudad natal al escultor vasco Jorge Oteiza, quien lo puso al tanto de la escultura moderna. A fines de 1948 Negret efectuó su primer viaje a Nueva York. Allí, a más de algunas cerámicas biomórficas, realizó sus primeras construcciones. Luego de una breve temporada en Colombia, Negret viajó a Europa; vivió en París, Barcelona, Madrid, Mallorca y Saint Germain-en-Laye, entre 1950 y 1955. Luego de ver en París la retrospectiva póstuma de Julio González en 1953, Negret pasó a utilizar el hierro.
A fines de 1955 y hasta 1963 Negret se instaló en Nueva York. Durante estos años ejecutó la serie denominada Aparatos mágicos, en la que, por primera vez, empleó el aluminio (que desde entonces será su material exclusivo) y luego de intentar unir las diferentes piezas con dobleces se decidió por la utilización de tuercas y tornillos. Su obra se caracteriza por el empleo de elementos geométricos y por el rigor compositivo; también por el color: las construcciones están pintadas de negro, blanco, rojo y azul.
Luego de 15 años de ausencia, Negret regresó a Colombia en 1963, y desde entonces ha vivido en Bogotá. A partir de los primeros años sesenta, las esculturas de Negret encuentran un elemento nuevo: el espacio interior que surge de la lámina de aluminio doblada y enfrentada a otra similar. El vacío se convierte en un elemento importante.
“Negret apela a lo místico y lo sagrado, sus obras según sus críticos, anula los cortes tajantes del pasado, el presente y el futuro haciendo de su obra un tejido, en la que cada obra aislada es un nudo y en la que cada serie es un hilo o el tramo de un hilo que se extiende al infinito intemporal”, dice Flores al respecto. La galería Carlos Woods presenta por primera vez en Guatemala a un creador fundamental del arte Colombiano, con el interés de estrechar el conocimiento del arte latinoamericano, y enriquecer la mirada de los coleccionistas.
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