Los filtros ecológicos se pueden construir en casa o adquirirlos por Q300. Su vida es de un año y se necesita plástico, piedra y arena para algunos modelos, o plata, aserrín y barro para otros.
Aserrín, barro, plata coloidal y un recipiente de plástico utilizó el guatemalteco Fernando Mazariegos para crear un filtro que purifica hasta 60 litros de agua en un día. Según explica, la alternativa no sólo ha sido efectiva en Guatemala, donde por lo regular el agua está contaminada o es escasa, sino también en Haití, Ghana, Honduras y otros 15 países más.
La investigación la comenzó en 1980, y luego de pruebas y errores Mazariegos descubrió que el aserrín cernido y mezclado con barro le permitían formar una pasta. La llevó al torno, como cualquier artesanía, y con ella dio forma a una maceta con textura porosa. La dejó secar y la horneó a 800 grados centígrados para que el material ya compacto eliminara bacterias y cambiara los componentes.
Luego, con una brocha, cubrió el recipiente con 10 centímetros cúbicos de plata coloidal, una sustancia utilizada para purificar el agua. “Así fue como surgió el Ecofiltro, que después de 30 años su producción pasa de las 70 mil unidades. De estas, 1,500 fueron donadas a lugares necesitados”, indica.
Esta es sólo una alternativa de filtros caseros. La diferencia con otros es que elimina el mal olor, sabor y color que pueda traer el líquido, pues se diseñó para purificar agua procedente de lluvia, ríos, lagos o de tuberías y chorros.
Para preservarlo, es necesario no exponerlo al sol, pues la plata se oxida y pierde su función. Se debe limpiar cada tres meses con agua y cloro, evitar tocarlo con las manos porque se contamina, y cambiarlo una vez al año, agrega Maribel Ixquiacoc, gerente de Ecofiltro.
En Guatemala el agua potable se compra en garrafones que cuestan entre Q15 y Q20, pues el agua distribuida por las tuberías del país no es tratada de forma adecuada por las municipalidades. El asesor de los Programas de Salud y Ambiente del Ministerio de Salud, Álvaro Solano, dice que por esta razón su equipo imparte talleres donde enseñan la forma de construir filtros con materiales sencillos y de bajo presupuesto.
“El Programa de Ambiente también apoya los Ecofiltros, sin embargo, sabemos que aun cuando su costo anual es más ventajoso que comprar agua pura en la oficina, escuela o casa una o dos veces por semana, muchos no lo pueden pagar”.
Por eso, hay otra alternativa: la sedimentación del agua por 24 horas para después filtrarla por diferentes telas de algodón o por una malla metálica, piedrín menor a una pulgada, 40 centímetros de arena y 20 de carbón vegetal (puede ser madera carbonizada a 400 o 700 grados centígrados), agrega.
En tanto que para desinfectar el agua se sugiere hervirla por cinco minutos, clorar con una gota cada litro, y reposarla por 30 minutos. También se puede colocarla en un recipiente transparente bajo el sol durante seis horas o dos días si está nublado. Con ello se logrará reducir los microbios en una cantidad que no enferme, concluye Solano.
Con cualquier filtro se puede obtener agua segura si se siguen las instrucciones, dice Álvaro Solano. La diferencia será el color del agua o el sabor, pero esto se logra eliminar.
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