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Guatemala, sábado 31 de julio de 2010

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laColumna:

Ya no aguantamos más

Ayer vivimos en casa lo que muchos guatemaltecos sufren diariamente en Guatemala..

María Elena Schlesinger/Ayer mes@itelgua.com

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Ayer vivimos en casa lo que muchos guatemaltecos sufren diariamente en Guatemala: la angustia y la incertidumbre del hijo que no llega a casa a la hora estipulada. En medio del limbo, vuelan como zopilotes los malos pensamientos y los presagios más crueles que regala esta ciudad. Dos horas de sofocante zozobra, en donde el teléfono no comunica y lo único que se sabe es que las hermanas se separaron antes del Reloj de Flores, después de asistir a la cita en donde la modista, donde se probó el vestido de bodas.


En la espera, mi mente hace un listado de los últimos acontecimientos cercanos que ha vivido la familia en cuestión de violencia cotidiana, y un grito implorante y silente hace que mi corazón entre en una angustiosa taquicardia, ante la imposibilidad de poder salir corriendo para siempre de este pequeño infierno llamado Guatemala. De Ana María, nuestra hija, 25 años, aún no se sabe nada.


La historia de mi hija mayor, gracias a Dios, esta vez no terminó, en tragedia. Pero, uno se pregunta, ¿hasta cuándo nos durará la suerte o la protección de Dios? ¿Hasta cuándo seremos nosotros o nuestros seres queridos blancos perfectos de las balas perdidas que continuamente vuelan en la ciudad? ¿Cuándo será la hora en que recibiremos un disparo por no entregar el celular? Vivimos en estado de angustia y paranoia, pensando siempre lo peor, cuándo nos llegará la tragedia, la que a diario toca a tantísimas personas en Guatemala.


El día de ayer en la tarde, al filo de las cinco y media, mi hija fue asaltada un poco antes del Reloj de Flores. Un motorista con chaleco se le acercó al carro y le aporreó el vidrio con la cacha de la pistola. Como no quiso verle a los ojos ni le bajó el vidrio, le pateó el carro, somatándole continuamente la carrocería con la pistola. En medio del tráfico vespertino de día viernes, los autos que la rodeaban le abrieron paso para que escapara a Check E. Cheesse. El motorista la siguió. El policía del lugar le abrió rápidamente la talanquera y la dejó estacionar en el pequeño centro comercial.
Hago el recuento. En los últimos dos meses, María Inés, la tercera de mis hijas, ha sido asaltada dos veces robándole el celular, y una tercera en La Castellana, en donde ya no lo quiso dar por lo que le aplastaron el carro a patadas. Y el día de ayer, otra de mis hijas presenció, en la Roosevelt, una nutrida balacera entre dos carros.


¿Cuándo parará esta violencia despiadada que está desangrando a Guatemala? Confieso, tengo ganas de salir corriendo o por lo menos que lo puedan hacer mis hijas. Estamos dispuestos al destierro y abandonar las cenizas de los padres, la casa materna en el centro, las campanas y a la Guatemala que aprendimos a amar en tiempos más benévolos. Me uno al grupo de madres angustiadas y me solidarizo con todos los guatemaltecos que tenemos que sufrir día con día el temor que nuestros seres queridos no regresen a casa, víctimas de la violencia, el robo y el enfrentamiento sin remedio que vivimos diariamente. Como apuntaba Manuel José Arce, “total no pasa nada, me desangro”.

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6 comentarios:

  1. filiberto perez: (2010-08-03 21:39:29 horas)
    exigimos a los legisladores que provean de leyes que amparen al ciudadano honrado para que no se les encause a la hora de defenderse en momentos de asaltos,que se puedan armar y si es nesesacrio disparar en contra de estos criminales desgraciados y no ser consingnados, lo EXIGIMOS es nuestro derecho a defendernos.
  2. Salvador del Cid: (2010-08-01 13:38:56 horas)
    Hace unos días, le sucedió a una mi sobrina, por el trebol...se le acercó uno de esos demonios en moto...y mi sobrina valientemente reaccionó...acelerando el vehiculo y escapó del asalto a mano armada...pero después de varios larguísimos minutos...que el desgraciado la persiguió tan decidida y confiadamente que nadie lo hiba a detener...lo que al final detuvo al demonio...fué la astucia de la chica al frente del volante...y mejor se dió por vencido y desistió...para fortuna de mi valiente sobrina. Tiene mucha razón, María Elena, es insoportable ya, esta total inseguridad a plena luz del día...QUE DIOS LA BENDIGA, LA PROTEJA Y LA ILUMINE en el diario caminar de esta vida terrenal, que lastimosamente ya no se le puede llamar vida, ES UNA ANGUSTIA DIARIA.
  3. anibal perez: (2010-07-31 15:01:32 horas)
    Es totalmente absurdo ver como este gobierno se desatiende del crucial tema de la seguridad. Ser testigos directos o indirectos de la gritadera hipócrita que están con los pobres, para los pobres y por los pobres es casi criminal: ni a esos pobres les están asegurando el futuro, porque aunque mínimamente atendidos (con los 300 pesos mensuales y bolsas plásticas) a esa gente también le puede llegar, de rebote, la violencia. O les aseguran, a esos pobres, "quietud" instintiva con tal de seguir esperando (mes tras mes, año tras año) los beneficios de un Estado parasitario que se encuentra atrapado en el regalar y no hacer nada en pro de la conservación de la vida de los ciudadanos netamente productivos. Este gobierno ya sobrepasó al FRG en la nefasta carrera por la ineptitud criminal (uno por darle puerta abierta al crimen, y este actual por invitarlo, abiertamente, a bailar el son). Es espantosamente vergonzoso saber de los discursos en pro del pobrerío "por la gracia de dios" y del "aguantarse" porque no hay de otra. Mi solidaridad a la ilustre Nía María!.
  4. Pia Reyes: (2010-07-31 11:42:51 horas)
    Créame que casi lloro cuando leí su artículo. Mi primera reacción fue dejar de leer, porque lo que usted pone en blanco y negro yo no soy capaz ni siquiera de formularlo como pensamiento. Lo bloqueo cada vez que viene a mi mente, tal es el miedo y la agonía que me provoca solo la idea. Comparto el sentimiento de querer "salir corriendo" de este país y ruego por tener éxito en mis esfuerzos por hacerlo realidad para mí y para mis hijos. Es triste llegar a la conclusión de que esa es la única solución para vivir en paz, y más triste aún reconocer que es lo único que evita que pierda la cordura: la esperanza de algún día salir de aquí.
  5. Maria Green: (2010-07-31 09:56:11 horas)
    Habría que tomar en cuenta las recomendaciones de nuestro genio presidente. Me adelanto a algunas de las que podría decir parecidas a las que ha dicho. El que tenga mochila que la prepare y salga volando de este país, el que no tenga, pues no. El que tenga que salir de casa, que no salga y el que no, pues no. El que pueda hacerse el quite con las balas perdidas que lo haga y el que no, pues no. El que no creía que existía la mas grande indiferencia, ya lo está viviendo. No sé como estaría yo en sus zapatos, con hijas saliendo todo el tiempo, lo siento realmente. Ya he comprado mi tecolote y ahorrar para comprar mi mochila cuanto antes.
  6. Jorge Del Cid: (2010-07-31 07:06:22 horas)
    La entiendo doña Ana María. Sabe ? para una persona como usted sería muy dificil salir de Guatemala, por toda una vida vivida aqui, pero para sus hijas que estan comenzando a vivir, es una buena edad para que busquen en otro pais vivir en un ambiente de seguridad y libertad. Usted tiene los recursos, puede hacerlo, no espere mas. En Europa tienen muchas opciones, hagalo ya, no espere mas la sosobra de cada dia! ! !
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