Los chapines hablamos bonito y diferente o por lo menos hablábamos, porque con el tiempo hemos ido perdiendo el uso de los chapinismos y giros locales...
Los chapines hablamos bonito y diferente o por lo menos hablábamos, porque con el tiempo hemos ido perdiendo el uso de los chapinismos y giros locales, “anglificando” cada vez más nuestra habla cotidiana. Aún persiste entre los más adultos y provincianos la herencia hispana del uso del refranero y de los pequeñísimos símiles y metáforas con carácter local, recursos que hacen más rico, plástico y único nuestra comunicación cotidiana.
Muchos de estos chapinismos han quedado en desuso, debido a que su significado ha perdido vigencia, guardando su interés para los estudiosos de la historia cotidiana, quienes escudriñamos en ellos referenciales históricos. A continuación, algunos de estos dichos o frases, tesoros para los estudiosos del pasado.
Se decía “estás de manteles largos” para significar que era el día del cumpleaños. Era y es costumbre en Guatemala celebrar el cumpleaños con invitados y fiesta, razón por lo cual se agrandaba la mesa o se unían dos para acomodar a los invitados, las que debían cubrirse con “manteles largos”.
Cuelga, sinónimo de regalo, obsequio que se da regularmente a un cumpleañero. Desconozco cuál sea el origen de la generalización, sin embargo, mi madre (1910-1990) hacía referencia que a ella en su cumpleaños le “colgaban” los obsequios en un arbolito. No he tenido noticias de otros casos similares.
“Apaleado como tambor de jubileo” se decía cuando a una persona le daban de golpes. Hasta hace poco, se anunciaban las fiestas mayores y las del Santísimo con el sonido del tambor ejecutado por un tamborilero, el cual por lo general era indígena. El día entero del jubileo el tamborilero aporreaba el tambor, de allí la frase de la cual hacemos referencia.
“Que Dios se lo pague”, frase muy usada antiguamente en Guatemala, cuando la mayoría de los habitantes era creyente. Estaba asociada a la pobreza del pueblo y a la caridad hecha limosna. Se usaba como un agradecimiento de quien sabe que nunca va a poder cubrir el óbolo recibido. Ante esta cruel circunstancia, “que Dios se lo pague”.
“Ni petate en donde caerse muerto”, se dice de una persona en extrema pobreza ya en el pasado, los más pobres de los pobres, eran sepultados y enterrados en envueltos como taco en su propio petate.
“Como hospiciano en feria”, se dice que una persona que se le ve feliz y maravillada gozando de su entorno, como si fuera una hospiciano-a en una feria. En Guatemala los niños huérfanos salían una o dos veces al año únicamente a pasear, generalmente a la feria de Jocotenango. Vivían dentro de las altísimas paredes del hospicio central y se les miraba desfilar por las calles en contadas ocasiones, descalzos y felices, en su paseo anual. Las niñas tenían el pelo muy corto por los piojos y vestían con tela de pequeña cuadrícula verde y blanco de cantel. Afuera de aquel nefasto recinto, cuentan que se les miraba felices.
Zafar hombro: se refiere a la persona que abandona una empresa emprendida por muchos y está relacionada con los cargadores procesionales.
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