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Guatemala, domingo 22 de agosto de 2010

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Domingo:

No te bocino, no me mates

En muchas ciudades, bocinar con persistencia es objeto de multa; en esta, un acto temerario, casi suicida. Un día cualquiera un piloto molesto desenfunda la pistola para callar un claxon, exigir vía o contestar a un mal gesto. A costa del miedo los conductores están aprendiendo a ser cordiales. Otros, corrieron a comprarse un arma. ¿En qué nos hemos convertido?

Paola Hurtado phurtado@elperiodico.com.gt

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Rosemary M. mandó quitar la bocina a su carro. “No quiero que me vuelva a pasar algo así”, dice. Se refiere al día en que un motorista le partió el vidrio delantero a batazos. Era un bate de béisbol de aluminio que el hombre sacó de quién sabe dónde y lo estrelló tres veces en el windshield porque ella le tocó el claxon. El tráfico en la cuesta de la Avenida Hincapié se detuvo, pero nadie hizo nada. El motorista estuvo a punto de arremeter contra la portezuela, pero se arrepintió. Quizá fue porque vio a Rosemary pálida como papel de arroz frente al vidrio hecho una telaraña. O porque el hijo de ella lloraba histéricamente. Rosemary apenas pudo abrir la ventana y decir: “señor, no es para tanto…”. Él, fuera de sí, se encaramó en la moto y se fue. “Quítele para siempre esa bocina”, pidió ella en el taller donde le instalaron el vidrio nuevo. Al carro que compró meses después le hizo lo mismo.


Es de esas historias que cuando se cuentan en la sobremesa o en una reunión de trabajo traen a colación relatos similares. En esta ciudad todos los que conducen han vivido o escuchado algo parecido: una mano que sale de una ventanilla y enseña la pistola. Un motorista que se toca el cinto para amedrentar al de al lado. “Ya no hay que bocinar, muchá”. “Por alegar lo pueden matar a uno”. “Yo mejor doy paso, no vaya a ser…”. Los pilotos se aconsejan entre sí.


Quizá el caso más sonado y fatal que la memoria colectiva recuerda es el de los infortunados trabajadores de una distribuidora de autos a los que les dispararon en la zona 15, hace cuatro años. Eran tres muchachos que viajaban en un carro de exhibición de la empresa y, según las notas de prensa, le bocinaron a un conductor imprudente. No hubo amenazas, el ataque fue directo. Dos murieron y el incólume casi se muere del susto.


Con noticias como esa y las que se escuchan a menudo de boca de amigos y conocidos, muchos automovilistas aprendieron lo que ninguna campaña cívica o cátedra de urbanismo consiguió: enseñar a ceder el paso, a no proferir insultos en la calle, a ser pacientes, corteses.


El psiquiatra y psicólogo Vladimir López cuenta que tiene múltiples pacientes que eran irritables e irascibles conductores.

El tipo de personas que gritaban y bocinaban ante la menor provocación y que han tenido que aprender a contenerse.

Escogieron entre su ira y su vida.


El cambio sería algo positivo para la ciudad y para la sociedad, de no ser porque los automovilistas han aprendido a partir del miedo y la violencia. Y porque los que amedrentan y atacan no son personas sanas ni normales. El círculo de la violencia no acaba cuando el amenazado agacha la cabeza.

Un país violento

A Marcela F. casi la matan en el bulevar Los Próceres. A ella y al chico que la invitó a cenar. Eran casi las 8:00 de la noche, el semáforo estaba en rojo y vieron acercarse una camioneta con luces altas, serpenteando, bocinando. El error de Marcela fue hacer el gesto de “pase por arriba”. Qué grave. “Se nos pegó tanto que creí que nos iba a chocar. Y de un momento a otro tenía la pistola en mi nariz”, cuenta. El conductor estaba furioso. “Te voy a matar, te voy a matar. Pará, pará que te voy a plomear”, gritaba. Les atravesó la camioneta, bajó, cargó el arma y obligó al amigo de Marcela a descender. “Bajá o te mato, cerote”. Ella no se pudo mover, estaba en shock mientras su acompañante intentaba calmar las aguas: “Disculpá, vos, pasá, no tengás pena, esta es tu calle, dale tranquilo, disculpá”. No bastó. El energúmeno lo hizo arrodillarse sobre el asfalto y pedir perdón. En la parte trasera de la camioneta sobresalía la calcomanía de una universidad de Texas. Tiempo después Marcela lo reconoció en las fotos de una amiga en el Facebook. No era un narcotraficante endiosado ni un preso prófugo. Era un hombre cercano a su círculo social, con títulos universitarios, armado. Y loco.


Esta es una ciudad, un país, que históricamente ha sido violento. Lo que ha cambiado es la pistola, resalta Andrés Álvarez, director del departamento de antropología de la Universidad del Valle. “Antes la gente sacaba machete o una llave (de chuchos) cuando se peleaba en la calle. Se agarraba a pescozones”, ejemplifica. “Hemos sido una sociedad violenta por mucho tiempo y las cosas se están agravando por la facilidad de obtener un arma de fuego. Eso lo ha empeorado todo”.


En el país había registradas 406 mil 693 armas a diciembre del año pasado y un total de 95 mil 573 licencias de portación.

Todos los meses la Dirección General de Control de Armas y Municiones (Digecam) extiende casi 500 nuevos permisos.

Antes de la nueva ley de armas y municiones se expedía el triple y no se pedía un examen psicológico a los aspirantes.


Pero las armas de fuego ilegales, las que carga la gente sin licencia ni registro, pueden ser 6 o 7 veces más; es decir, más de 2.5 millones, según los cálculos del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (Iepades) a partir de la cantidad de armas decomisadas. De ellas, sólo de 3 a 4 poseen registro. El resto es ilícito, explica Carmen Rosa de León, directora ejecutiva del instituto.


La gente anda armada aquí al igual que en otras ciudades del mundo. ¿Pero por qué algunos desenfundan la escuadra con tal facilidad sin temor a las consecuencias? Respuesta: porque no hay consecuencias.


La impunidad es muy grande, opina de León Escribano. La gente sabe que nada le va a pasar aunque muestre y amenace con una pistola, aunque el artículo 131 de la ley de armas y municiones prohíba la portación ostentosa y fije la suspensión de la licencia por 6 meses y una multa de Q1,000 a Q1,500 a quien lo infrinja.


Un arma es poder, poder de mandar. “Es lo que aprendimos de nuestra guerra: el que tiene el arma manda porque puede matar”, acota de León. Y si mata lo cobija la impunidad. “Si sólo 1 de cada 50 homicidios va a tribunales, ¿por qué habrían de temer?”.


Energúmenos como el de la calcomanía de la universidad de Texas, ¿es gente dispuesta a disparar? Carmen Rosa opina que es gente acostumbrada a mostrar el arma para que otros hagan lo que quiere. “El gran problema es que seguramente están dispuestos a usarla”, dice.


Los que se atreven a apuntar con armas a alguien que les hace una mala cara o seña en la calle no es gente mentalmente sana, opina el psiquiatra Vladimir López. “Sólo pueden ser sociópatas o psicópatas”. El primero es el que aprendió en el entorno la conducta social alterada y el segundo nació así. Es el que disfruta y le da placer dominar a otros. Como el que le confió a Vladimir: “Yo disfruto cuando rebano cuellos, siento que es mantequilla”. O el que le comentó: “Me gusta ver cómo se extingue la vida a través de los ojos”. Igual pasa con los que disfrutan de ver el pavor en el rostro de alguien a quien le pone la escuadra en la sien.


Melany R, una joven que trabaja en la zona 10, vio cómo el hombre que casi la choca desenfundó el arma con la boca y se la mostró desde el espejo retrovisor. Sólo fue un “bip” de la bocina el que ella sonó y fue suficiente para el hombre se molestara. La joven vio la pistola y entró en pánico. Su hermano había sido secuestrado. Antes ya le habían robado la computadora a punta de pistola. Por suerte, el hombre siguió de largo.


Después de un evento como este viene el estrés postraumático. Se trata de una serie de reacciones físicas y mentales que incluyen el temor a que se repita y el intento por evitarlo. Si la persona lo comparte con otros, los demás aprenden a través de su experiencia, expone Vladimir.


Afortunadamente, aquellos que desenfundan pistolas y atacan a batazos son los menos. “La mayoría de personas son buenas y, como tal, las intimidan unos pocos”, apunta el psiquiatra. ¿Qué queda? “Exigirle a las autoridades que cumplan con su papel de darle seguridad a la ciudadanía. Y desahogarnos a través de mecanismos alternos como el deporte y el gimnasio. No hacerlo puede ser otro problema. Los que estaban acostumbrados a despotricar mientras conducían y se contienen por temor a ser agredidos, se desahogarán en otro lado, con la gente que conocen o con su familia. Y si se tragan el enojo, a largo plazo generarán patologías y problemas de salud como los cardiovasculares, la depresión, la ansiedad.

Quítate los guantes

En 1992 había una campaña cívica en Colombia que se llamaba “Quítate los guantes”. Los anuncios televisivos mostraban a gente común en ambientes comunes: en el ascensor, conduciendo un carro, caminando en la calle. Todos llevaban puestos guantes de box. Tras el mensaje que exhortaba a la convivencia pacífica, los actores se despojaban del guante, estiraban los dedos y se daban la mano.


Ayer hubo en Guatemala una congregación de personas que, vestidas de blanco, pedían no a la violencia y a las armas en la Plaza de la Constitución. Lo malo es que a estas reuniones precisamente va la gente pacífica, no los que amedrentan y atacan con pistolas. En general se observa poco interés por motivar a que los habitantes a que dejen de andar a la defensiva.


“Yo tenía un amigo extranjero que decía que los guatemaltecos somos buenas personas… hasta que agarramos el volante de un carro. Muchos se convierten en asesinos en potencia, me decía”, relata Carmen Rosa de León. “Y es cierto: en el tráfico somos tan agresivos y cara a cara no somos tan frontales. No hay una cultura de comportamiento en el tránsito”.

Estos mensajes fueron leídos en Facebook esta semana: “El esposo de mi prima fue amedrentado con una pistola por no darle paso a uno que estaba saliendo de Casa de Dios. Ni porque venía de rezar…”. “Un militar amedrentó con pistola a mi cuñado por el campo Marte y lo siguió hasta la zona 4”. “Hace dos días a un compañero de trabajo, en una cola de más de una hora, se le metió un vehículo pequeño. Él le hizo una mueca de ¿qué le pasa? Y le sacaron una pistola por la ventana y otra mueca de “mejor te quitás”.


De León cree que debería haber una línea telefónica para denunciar los abusos en el tránsito, una campaña de cultura cívica en la que participen las municipalidades que promueva el respeto al peatón y a los otros conductores y que contemple sanciones a la licencia de conducir y de portar armas.


Álvarez, el antropólogo, ve el meollo del problema a más profundidad. El punto es que sólo nos enfocamos en la violencia directa, pero no vemos la violencia estructural ni cultural. La que ejercemos hacia los excluidos como las mujeres, los indígenas, los pobres. Y la que proviene de comportamientos inculturados, como el del padre cuyo hijo llega golpeado y le enseña a pelear para que la próxima vez se defienda.


“Los guatemaltecos conocemos muy poco las formas alternativas y pacíficas de resolver nuestros conflictos. No agotamos instancias, no sabemos negociar”, opina el antropólogo.


“Es verdad que hay mucha impunidad, pero el corazón del asunto es que no tenemos competencias para resolver los problemas de maneras no violentas. “Sin sonar catastrófico, esta generación ya está arruinada. Debemos empezar con los chiquitos, enseñarles a dialogar y negociar, desde el kínder”, añade. Álvarez es el impulsor de un ensayo sobre elementos de educación para la paz en el currículo nacional base. Propone que la escuela sea el inicio para enseñar a los ciudadanos a ser más pacíficos. 


La cultura de paz no enseña a agachar la cabeza, sino a dialogar y negociar. El miedo sí lo hace y es un círculo vicioso destructivo, resalta Álvarez. “Nadie tendría que aprender a no bocinar por miedo a que le disparen. Eso es el colmo del salvajismo”. La selva de los carros, las pistolas y el cemento.

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25 comentarios:

  1. Marta Elios R: (2010-08-29 09:44:38 horas)
    El problema ha ido más allá de bocinar, el jueves de la semana pasada, en una avenida de La Reformita cambié de carril, había espacio para hacerlo ya que un carro de modelo muy viejo y de color rojo venía como a 40 metros de distancia, ambos íbamos a unos 30 Kms por hora, debido a la lluvia. Para mi sorpresa se pasó al carril que yo dejé, me alcanzó, acercó su carro al mío y me enseñó una pistola durante unos minutos. Luego, diciendo groserías se marchó.
  2. Jorge Aparicio.: (2010-08-29 09:18:02 horas)
    Aunque se que a muchos no les vaa a gustar, voy a externar mi propuestaa, aca en Guatemala, los UNICOS que deberia portar armas son los elementos del Ejercito y de la PNC cuando se encuentran de SERVICIO, esto quiere decir que cuando no lo esten deberan estar desarmados, y todos los demas debemos estar desarmados, y decir todos es decir todos, al que lo encuentren con un arma deberan refundirlo en la carcel. Pero la despistolizacion debe ser sin tener compadrazgos y nada por el estilo, o todos hijos o todos entenados. Esto porque eso que debemos defendernos es una excusa para andar como vaqueros portando algo que es lo quenos da HOMBRIA, porque sin un arma hay algunos que son unos cobardes.
  3. Orlando Guzmán: (2010-08-28 18:27:43 horas)
    Avenida Las Amèricas? Zona 10? Zona 14? La Reforma? mmmmmmmmm, camionetoas de lujo? Si pues, la gente con más plata es la gente más pura M que hay, cobardes y drogos! hijos de papi y mami que les compraron su camionetita. Ignorantes!
  4. Juan Carlos : (2010-08-28 16:40:08 horas)
    Yo era de esos pendejos que sacaban la pistola por cualquier razón , cuando me bocinaban insistentemente , me insultaban de carro a carro, me echaban el carro etc. etc. Un día me dirigía a la casa de mi Mamá , no le di vía a un individuo , el me insulto y me siguió tocándome la bocina , saque mi pistola , se la mostré . El saco a su vez su pistola , me la mostró , seguí hasta el condominio donde vive mi mamá , el entro también , pare el vehículo antes de la garita , el se detuvo , se bajo , me baje . Me disparo 3 veces ,yo dispare también . Sentí el momento mas espantoso de mi vida , me arrepentía cada segundo , cada milésima de segundo , me preguntaba Porque fui tan mula de provocar esto!!?? , los dos salimos heridos , el en una pierna (estoy seguro) se subió y logro salir . A mi me pego en el hombro izquierdo . Lo demás es historia , policía , ambulancia , hospital , y mi familia muriéndose del pánico. Jamas llevo mi arma en el vehículo desde ese día . Y jamas lo haré . Nunca se sientan mas machos por llevar un arma en el carro , pues siempre hay una persona mas loco que uno , y la verdad me siento mas tranquilo andar desarmado , sabiendo esto.. lo mejor es pedir disculpas sacando la mano haciendo un gesto de saludo .Que rico es estar vivo.
  5. Carlos D: (2010-08-26 21:49:14 horas)
    A mi me paso con mi papá, ibamos por la sexta avenida de la zona 9, cuando dos asquerosos policías privados en motocicleta de la empresa de seguridad Golán S.A. nos atravesaron la moto sin voltear a ver, mi papá iba manejando y como no quiso pegarles les bocino, a lo que los policías huecos empezaron a maltratarnos, y ... el de atrás desenfundó la pistola y nos la enseñó. Hay que tener cuidado en la calle, pero quien sea víctima de un abuso, debe anotar las placas y características del carro, y poner un anuncio en facebook.
  6. Anabella Ortiz: (2010-08-24 16:21:47 horas)
    Muy bueno este reportaje. Es una manera irracional de exigir "que no se bocine", pero de que forma se podrà exigir a los conductores de vehiculos que cedan el paso? Porque todos se quejan que los asalten, que los intimiden, que les griten, pero cuando van conduciendo se olvidan que existe el PEATON, y que èste debe atravesar las calles y avenidas como si fuera animal salvaje, porque otros màs salvajes vienen conduciendo un vehiculo. No olvidemos cuando llueve, cuando los charcos por muy pequeños que sean logran acelerar con la mala intenciòn de mojar al que està viendo de que forma pasa la lluvia. No hay càtedra que haya enseñado a NO BOCINAR, pues ojala exista una forma tambien de enseñar a REPETAR AL PEATON.
  7. Byron Barillas G.: (2010-08-23 17:49:50 horas)
    El artículo es excelente, me sorprende que un psiquiatra le de un enfoque sociológico a ese amedrentamiento típico de buen número de guatemaltecos al volante. Estoy convencido que esas conductas son social y culturalmente aprehendidas producto de la represión y la guerra interna encausada por el Estado guatemalteco, en donde se desencadenaron las banderas de la prepotencia de las armas y su inseparable compañera: la impunidad.
  8. Cristina Velasquez: (2010-08-23 13:20:03 horas)
    El sábado vi como un carro pequeño tuvo que frenar bruscamente en la Avenida Las Américas porque un animal que manejaba un pickup grande se le atravesó. A ver si no fue el mismo vástago de Hetaira que hace como un mes, cuando yo me estaba incorporando al tráfico de la Avenida Las Américas, venía a velocidad excesiva, se puso frente a mi carró y retrocedió, con la intención de chocarme. Que desgracia que en este país uno viva muerto del miedo todo el tiempo!
  9. Ana Lucía : (2010-08-23 13:12:17 horas)
    Como bien dice el artículo esto es común en Guatemala y precisamente el sábado pasado aproximadamente a las 10:30 a.m. salimos con mi esposo y mi hijo de 10 años, cuando veníamos por la calle paralela a la Roosevelt que pasa detrás del Colegio Italiano la cual tiene una sola vía, vimos una camioneta Grand Vitara blanca que venía contra la vía de frente hacia nosotros. Teníamos carros estacionados a la izquierda y venían carros a la derecha y pensamos que el tipo de la camioneta nos chocaría de frente, en el último momento pudimos esquivarnos y al pasar cerca mi esposo alcanzó a decirle "no ha vía!! mula!!!" llegamos a la esquina y cruzamos a la izquierda para abordar la Roosevelt a la altura de Helados Pops, cuando el tipo nos alcanzó y nos amenazó con hecharnos el carro encima y después nos amenazó con su arma y nos dijo "en esa calle hay doble vía y nadie me dice mula" entre muchos otros insultos, nos estuvo amenazando con chocarnos o dispararnos, quién sabe que pasaba por su cabeza, y por último dio la vuelta y regresó para abordar la misma calle "contra la vía". Lo más irónico de todo esto es que en muchas calles de Guatemala suceden accidentes por falta de señalización pero en esta calle precisamente hay como 5 rótulos que indican CLARAMENTE que la calle es de una sola vía, así es que al final el caballero que amenaza familias con su pistola inclusive con niños abordo estaba tan enajenado amenazándonos que nunca vio que efectivamente como decimos en Guate "....si era mula".
  10. Vicente Hernandez: (2010-08-23 11:46:46 horas)
    Ya no hay hombres solo cobardes con un arma y creen que son hombrecitos.
  11. RODOLFO PEREZ: (2010-08-23 09:58:26 horas)
    Excelente articulo para leer y reflexionar, porfavor no arriesguemos nuestras vidas, seamos corteses y aprendamos de las situaciones de los demas.
  12. Hector Ruiz: (2010-08-22 23:26:48 horas)
    La gente armada es la más miedosa e insegura que existe, ¿o no?. El comentario del señor T. Acevedo está buenísimo, así como el de Juan Lemus.
  13. Alberto Pereira: (2010-08-22 22:29:01 horas)
    Y que sucedio con la recientemente aprobada ley de armas, en teoria castigaria a cualquiera que anduviese con un arma y sin licencia he visto que siguen capturando a muchos delincuentes que andan armados pero no los condenan ni siquiera por portacion ilegal mucho menos por los delitos que se le imputan
  14. JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2010-08-22 21:32:46 horas)
    Esto parce ser la buena nota de la delincuencia, pues es sabido que está prohibido tocar bocina, que hay dar la via, que no hay tapar las intersecciones, etc.. Talves la violencia nos llegue a reconcer que debemos principiar por se corteses, aunque sea para evitar un reaccion violenta. Al menos, a mi exaspera que alguien que viene detras de mi toque bocina. Menos mal que evito andar armado y tambien me cuido de no tocar bocina, dejar espacio y ser cortez. Eso lo aprendi hace muchos años y veo que la violencia, a pesar de todo no esta volviendo corteses aunque sea por miedo. NO HAY TOCAR BOCINA, HAY QUE CEDER EL PASO SI ALGUIEN NOS QUIERE REBASAR, HAY QUE CEDER EL PASO AL PEATON, HAY QUE RESPETAR LOS PASOS DE CEBRA, en fin hay que respetar las leyes y reglamentos. Talves por ahi nos llegue la tan ansiada paz social. NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
  15. alfonso villacorta: (2010-08-22 21:19:53 horas)
    La bocina es muy usuada en latinoamerica en general y el abuso en su uso es mas bien un signo de prepotencia y cobardia porque es una agresion auditiva (no por eso menos violenta) pero hecha bajo la proteccion del mismo auto, no se diga del bus o camion. Tiene inverosimiles usos como hasta el de saludar o para hacerse notar ante mujeres atractivas! En pueblos, los buses las utilizan abusivamente como senales de salidas o llegadas, sin importarles interrumpir el sueno a todo un pueblo o asustar a gente que esta cerca y cuidado con peatones que se les atraviesen porque atras del bocinazo viene la maltratada del ayudante.
  16. Alejandro Rivas: (2010-08-22 20:22:55 horas)
    "muchos automovilistas aprendieron lo que ninguna campaña cívica o cátedra de urbanismo consiguió: enseñar a ceder el paso, a no proferir insultos en la calle, a ser pacientes, corteses." el temor no es cortesía, la gente no ha sido educada al respecto solo condicionada a no bocinar. Se que quieren ver el vaso medio lleno con un comentario así, pero para estas alturas el vaso está más vacío que las cabezas que están manejando este lugar.
  17. Julio Andrade: (2010-08-22 16:25:22 horas)
    debemos enfocarnos en promover una cultura de cambio esto va ligado a la cultura y ciencia, cultura y valores, cultura y desarrollo, cultura y educación, pero para lograr resultados positivos debemos involucrarnos, ser partícipes y abrirnos para aceptar los cambios, no debemos caer en el salvajismo y retroceder a la época de las armas, bien es cierto que nadie tiene el coraje y el valor de enfrentar a otra persona si no es con un arma a la par, creo que además es buena medida el cierre del DECAM, no necesitamos andar con armas ni para defensa personal como dicen por ahi, eso es volvernos asesinos al momento de utilizarlas y como bien hemos leído ya no se utiliza las armas para defenderse de los ladrones o cosas así sino que ya las usan para amedrentar a quien se le ponga enfrente con una cara fea!!! sin duda alguna "URGE UNA CULTURA DE CAMBIO"
  18. Hugo batres: (2010-08-22 13:06:27 horas)
    En Guatemala no hay cultura de manejo... simplemente porque no hay una educacion vial obligada por el estado. Es simple obtener una licencia de manejo.. solo hay que pagar Q1000 de mordida y listo para salir a las calles. Existe tambien la mentalidad de hacer cosas que son en contra del reglamento de transito pero consideradas por los conductores como hazanas inteligentes.. por ejemplo cuando hay larga cola y los conductores se tiran en el carril contrario para evitar la cola.. cuando lo indicado es esperar su turno.. pero lo que puedes ver es la sonrisa en sus rostros.... iran pensando que tonta esa gente yo no tuve que hacer esa cola estupida. Cuando que los estupidos son ellos por no respetar ni las leyes mucho menos al progimo. La verdad enrelacion con las armas... estabamos mejor cuando habia gobiernos militares.. ya que los unicos que portaban armas eran ellos.. ni los policias podian cargar su oxidada 38 al salir de descanso. dificil de aceptar par muchos.. pero con los miitares teniamos mas seguridad en la ciudad.
  19. Enrique Lopez: (2010-08-22 12:39:49 horas)
    Disculpen, pero lo de "se han hecho estudios psicologicos" o que la "despistoliacion es la solucion" o que es producto del conflicto armado interno" son personas que no han tenido la experiencia de tener a un ladron apuntandole por robarle el celular, y uno va acompañado de su familia; tome la desicion de ARMARME entrenarme para el uso de esta arma, ya que NADIE VA A QUITARME lo que he logrado a costa de sudor, lagrimas, estudio, ya que vengo de una familia humilde; lo que tenemos que hacer es no seguir con tantos estudios, ya que los delincuentes no entienden de estudios, que despistoliarnos, ya que ellos les quitan un arma y a la media hora por los derechos humanos el ANGELITO sale libre a traer otra arma en el mercado negro (ilegal) y seguir matando; y no es producto del conflicto armado interno, unicamente los adultos de por lo menos 45 años se recuerdan, nosotros los jovenes no nos interesa, lo que nos interesa es luchar, seguir adelante por nuestras familias. Solo les digo como buen Guatemalteco; A VENCER, O A MORIR LLAMARA (nuestra Guatemala). exijamos justicia.
  20. Allan Castillo: (2010-08-22 12:39:40 horas)
    Como decian las generaciones anteriores, "es que los "padres" de hoy ya no educan a sus hijos como antes". Y de verdad que han tenido razon, porque al dia de hoy se le enseña al hijo a que el dinero lo es todo, la posicion social, academica y demas materialidades......... y me pregunto que paso con la buena educacion que se recibe en casa desde lo mas basicos conceptos de respeto y tolerancia???. Tan sencillo de comprobar como esto: Antes: en cualquier sitio, (calle,, reunion social etc) se saludaba cordialmente....Hoy: Si no te quitas te empujan o hacen mala cara...Pregunto nuevamente,,,,,,Sera que en el mejor colegio, o universidad enseñaran a ser respetuoso consigo mismo o con sus semejantes????...obvio......NO. Creo que mas que sugerir cualquier cosa, creo que el llamado con voz alta es para todos aquellos padres irresponsables y como dijo mi abuela, ALCAGUETES. Por ultimo considero que en la medida que nos valga un comino la educacion de nuestros hijos en nuestro hogar, en esa misma medida nos acercamos mas al salvajismo, a un estado de instintos mas parecidos a los de un animal, asi que si queremos cambiar nuestras relaciones en nuestra sociedad empecemos por nosotros mismos y nuestras familias.
  21. T. Acevedo: (2010-08-22 12:28:12 horas)
    La vez pasada, en la avenida La Reforma, uno de esos aprendices de Rambo en una camioneta agricola le saco el arma a los tripulantes de un vehiculo pequeño y se rio. Del vehiculo pequeño (Polarizado), se bajaron 4 hombres armados, uno de ellos con una mini Usi y encañonaron al rambito que los encañono antes. Este no les dijo ni pio, le quitaron su arma y las laves de la camioneta, se subieron al carro y se fueron dejandolo en la calle, solo con su camioneta y completamente palido. Lo unico que pude pensar es que bueno que no lo mataron, pero la escena no fue muy agradable. Nadie se metio y nadie paro.
  22. Juan Lemus: (2010-08-22 11:34:27 horas)
    El problema en una sociedad como la nuestra son los complejos de alguna gente que la única forma de sentirse con poder es detrás de un arma. Me asaltaron a manor armada recientemente en un restaurant y lo que pude percibir de los sicarios fue mucha inseguridad personal y el acto de amedrentarnos a los comensales parecía más una venganza hacia una sociedad que de muchas maneras los ha inferiorizado. En ese sentido, se han hecho estudios que demuestran que este tipo de actos violentos se arraigan con más facilidad en sociedades con altos niveles de desigualdad social.
  23. Juan Murillo: (2010-08-22 11:11:56 horas)
    Vivo en la ciudad de Oaxaca. Aquí todo el mundo bocina de una forma por demás espantosa y abusiva. Cero educación vial de carros y buses, pero por lo menos aquí no matan por bocinar......ni siquiera se insultan.
  24. Armand Boissy: (2010-08-22 09:45:58 horas)
    Las armas son las respuestas cuando la razon termina. En un pais como Guatemala de extrema vulnerabilidad (geografica, cultural, social, economica..) donde los politicos no han sabido imprimir un proyecto de nacion, de sociedad a largo plazo, muchos recojen a la punta de su escuadra como brujula. La falta de perspectivas futuras en toda la poblacion por la inseguridad, la competencia economica hace que uno se impone como da lugar y tener un arma es tener una licencia de ser. Una sociedad tan fragmentada no puede encontrar la fuerza para deshacerse de las armas y invertir en esperanza, opportunidades compartidas. La falta de lideres con proyecto de sociedad fuertes no permite una cultura de paz.
  25. Celso Hernández: (2010-08-22 09:25:32 horas)
    En primer quiero denunciar, a través de este medio, el que una escuela púbica de Villa Canales, ya llegando a carretar a El Salvador, obligó a los padres de los estudiantes a comprar biblias. Seguramente quieren enseñar moral a través de lo textos en este libro del medio oriente. La educación en Guatemala, si no me equivoco, es laica. No se puede tampoco obligar a nadie, meno a niños, manipulandolos, a aprender moral o principios cristianos, bajo pretexto que allí se aprenderá a vivir más en sociedad y el respeto al prójimo y la falsa moral con la que se ha utilizado siempre ese libro en nuestro país. Al respecto del uso de las armas por los violentos de siempre, creo que ya es tiempo de o lanzar una campaña de despitolización a través de todo el país, sobre todo en la ciudad de Guatemala, o se impone el uso de arma a todos, para poder imponer tranqulidad, cueste lo que cueste, a quienes estén dispuetos a continuar amedrentando y sembrando terror a diestra y a siniestra en nuestra sociedad. No será quedándonos tranquilos, bajando la cabeza, haciendo llamados a la impunidad de los violentos que lograremos calmarlos. Será respondiéndoles, todos juntos con sus propios métodos. Enviándolos a la cárcel por largos períodos de tiempo cada vez que saquen un arma, cada vez que ataquen a un ciudadano. Y no es que la juventud ya esté mal, corrompida por la violencia del sistema. Dónde está la campaña contra las malas palabras en los buses, en los restaurantes, etc. Y no son los mareros ni la gente de clase baja, regularmente son gente de clase media y alta que se comportan como patantes... Hay restaurantes a los que ya no se puede ir porque es ir a escuchar los gritos y los comportamientos soeces de quienes debieran ser el faro, la guía de nuestra sociedad... La policía debiera de lanzar operativos, asistidos por vecinos para recoger pistolas, armas de todo tipo que los ciudadanos lleven en sus vehículos. Y cerrar de una vez por todas el DECAM, la ventas de armas, y todo lo relacionado con la promoción de la violencia. O los frena el gobierno, o que los frene la población. Creo que será lo segundo... Ah, y no en cruzada evangelista.
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