El Centro Cultural de España presenta un foro sobre el origen, trayecto y futuro del séptimo arte en Guatemala.
El objetivo primordial de un medio de comunicación, en un país como el nuestro, es el de permitir expresar el silencio, lo tácito, es mostrar lo que nadie vio, y es sacar a luz aquello que dejamos en la oscuridad. En Guatemala, donde hemos pasado de un conflicto declarado y con nombre a uno indiscriminado, de escalas similares –incluso mayores– en cuanto a violencia, el arte nos ha servido para catalizar nuestra identidad nacional, para congregarnos unos cuantos en torno a los hechos que más nos conmovieron y deconstruirlos por medio de la expresión. Y entre las ramas del arte, el cine chapín ha sido una herramienta de inflexión para muchas personas.
Con el objetivo de teorizar sobre ese séptimo arte nacional, el Centro Cultural de España en Guatemala (CCE/G) y la Asociación Guatemalteca del Audiovisual y la Cinematografía (Agacine) realizan mañana el foro Una historia del cine, sobre el origen, trayectoria y futuro de la filmación chapina. Entre los participantes se contará con Secil de León, de Agacine; el constitucionalista Gabriel Orellana; Rafael Rosal, de Casa Comal; y Fernando Villanueva.
El edificio del Paraninfo Universitario y el Palacio Nacional de la Cultura resguardan en sus sótanos cientos y miles de archivos fílmicos, un material de películas que contienen un patrimonio visual de la historia reciente de Guatemala. En estos lugares húmedos se deterioran lentamente rollos de nitrato, VHS y pocos DVD. Además, no se realiza un registro bibliográfico de las producciones que se han hecho en los últimos años. Ante esta carencia, Agacine presentó en 2007 una iniciativa: la Ley de la Industria Cinematográfica y Audiovisual.
Dicha propuesta establece la creación del Instituto Nacional del Audiovisual y la Cinematografía (Ideacine) y de la Comisión Fílmica Guatemalteca. Con esto se pretende que a través de Ideacine se impulse económicamente a los productores nacionales para la creación de películas y documentos audiovisuales, y se den a la vez programas de capacitación y formación, como lo ha hecho Casa Comal. Y también se busca el resguardo de este material por un archivo histórico.
Pero no todo ha sido fácil para esta iniciativa. A principios de este año, la Cámara de Medios de Comunicación, la Cámara de Radiodifusión de Guatemala y la Unión Guatemalteca de Agencias de Publicidad (UGAP) lanzaron diversos comunicados donde interpretaban algunos puntos de la ley como “una iniciativa que pretende (…) violar la Constitución de la República y establecer una entidad burocrática con la autoridad para censurar cualquier tipo de material audiovisual”.
Desde febrero hasta la fecha, Agacine ha estado dialogando con los medios para que se modifiquen las partes de la iniciativa que han causado confusión. “Vamos a modificar estas partes, no hemos llegado a la conclusión final, por cuestiones de tiempo, pero ya estamos en buena armonía, y creemos que pronto lograremos solucionar el conflicto”, comenta Roberto Díaz Gomar, presidente de Agacine, sobre la ley que está pronta para ingresar a una primera lectura en el hemiciclo legislativo.
Junto a la discusión sobre la ley, se reproducirá durante el foro un documental sobre la historia del cine guatemalteco, dirigido por Javier Corleto. En una escasa media hora, se proyectarán imágenes del cine mudo que trajo el pintor Carlos Valenti a principios del siglo XIX para reproducir en el Pasaje Rubio por primera vez, pasando por la Huelga de Dolores de 1928, el cine institucional de los períodos de Jorge Ubico, Arbenz, Arévalo, Castillo Armas, las primeras cintas nacionales El Sombrerón, Cuatro vidas. Luego llegarían las décadas del cincuenta hasta los ochenta, para llegar al boom de los últimos años, hasta ver imágenes de Gasolina, de Julio Hernández, y los preestrenos de La Vaca, de Mendel Samayoa y El regreso de Lencho, de Mario Rosales.
Y boom porque desde 2003 se vienen realizando 3 largometrajes anualmente, para que este año se estimen 15 películas en producción. De apoyarse esta ley, se podría “contar con el apoyo estatal, que es lo que ha impulsado en otros países. Sería de gran beneficio”, dice Díaz.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
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