El gobierno de Felipe Calderón convocó a los cónsules de Honduras, El Salvador, Ecuador y Brasil para iniciar el proceso de investigación.
Lo primero, conservar los cádaveres. Y por ello, las fuerzas de seguridad mexicanas desplegaron ayer equipos de refrigeración al rancho de Tamaulipas donde se encontraron 72 migrantes masacrados por narcotraficantes. Ello, con el fin de poder identificarlos lo más pronto posible, labor para la cual el gobierno de Felipe Calderón ha convocado ya a los cónsules de Honduras, El Salvador, Ecuador y Brasil.
El Gobierno hondureño informó que ya se ha iniciado el proceso de identificación de los 72 migrantes asesinados. “Se siguen recopilando huellas, documentos, entonces todavía no podemos confirmar ni siquiera de que nacionalidades son las 72 personas que encontraron”, dijo la cónsul hondureña Sandra Reyes, quien ya se trasladó a Tamaulipas.
“Si familias de Ecuador saben de personas que estaban en esa época cruzando por la frontera de México, que esperaban que fueran a cruzar hacia Estados Unidos, que nos brinden la información porque los importante es determinar las identidades”, pidió por su parte a través de la radio el viceministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Kinto Lucas.
En Brasil se informó que el cónsul en la capital mexicana, Mario Araujo, también viajará al rancho de San Fernando para “brindar la ayuda que pueda en la investigación”. La fuente de la cancillería señaló que “hasta el momento, sólo sabemos que hay cuatro brasileños entre los muertos. No conocemos sus identidades ni si son hombres o mujeres”.
El Gobierno mexicano informó que un sobreviviente ecuatoriano informó a las autoridades que miembros del cartel de Los Zetas asesinaron a 58 hombres y 14 mujeres, migrantes de países de Centro y Sudamérica.
“La identificación de los posibles cadáveres no será una situación fácil porque la mayor parte de los inmigrantes que se van a Estados Unidos no cuentan con documentación”, dijo el canciller hondureño, Mario Canahuati.
La secretaria nacional del Migrante de Ecuador, Lorena Escudero, informó que funcionarios de la sede diplomática en México se trasladarán al lugar para apoyar las investigaciones.
Manifestó que Ecuador ha pedido a México “mayor protección para el testigo”. Se teme que los criminales “pueden ir este rato donde la familia, extorsionarles y atentar contra su seguridad para evitar ser denunciados”.
La cancillería ecuatoriana identificó la víspera al sobreviviente como Luis Freddy Lala Pomavilla, de 18 años y cuyos familiares expresaron preocupación desde la remota comunidad de Ger, ubicada en medio de la cordillera de los Andes, a unos 230 kilómetros al sur de la capital. Partió hace 2 meses en busca de mejores oportunidades de trabajo.
“Yo le dije que no se fuera, pero él se fue”, sollozó su hermano Luis Alfredo Lala en entrevista difundida por televisión Ecuavisa.
Su prima María Ignacia Gualga dijo que Lala “trabajaba en agricultura, mantenía a los ocho hermanitos sembrando maicito”. Agregó que los padres emigraron hace varios años a Estados Unidos, y “se han dedicado a mandar poco dinero”.
Su esposa María Angélica Lala, de 17 años y con 6 meses de embarazo, dijo a la red de televisión Teleamazonas que el coyote cobró US$15 mil para pasarlo a Estados Unidos. Fuentes: AP, DPA
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