Conozco la carretera Interamericana desde que se convirtió en mi camino hacía el amor hace casi una década. He visto sus transformaciones, los cortes bruscos en las montañas, las mutilaciones, ampliaciones y toda la metamorfosis que sufre a diario. Tuve mi alegrón de burro hace algunos meses, cuando cada tantos kilómetros había aquel cartel de Cementos Progreso que prometía: “Carretera sin mantenimiento los próximos diez años”. Dos días después del Agatha, todas esas vallas yacían soterradas entre los escombros. No las volvieron a poner, ¿quién sabe por qué?
Desde que comenzó este invierno, que parece no querer acabar nunca, cada vez que agarro esa carretera, siento miedo. Paso en mi carcacha al lado de los grandes muros de tierra, alucinada por los cortes de la montaña, recordando el respeto que tienen los campesinos a la naturaleza. Pero esas cosas nos parecen pendejadas, nosotros tomamos lo que necesitamos y punto. ¿Permiso a la Pachamama? ¡JaJaJa!.
Veo esos grandes paredones y me pregunto si fueron realizados por el trazo inteligente de algún ingeniero, si estudiaron y analizaron sus formas y sus propiedades deslizantes. Compruebo que sólo hacen falta dos horas de lluvia para que árboles, piedras y cerros caigan sobre el asfalto, tapando el camino. Cada vez igual que la anterior. Las montañas se desparraman, lloran piedras sobre los vehículos, soterran vidas. No son carreteras realizadas por expertos. Pura hueveadera. La corrupción, las comisiones y las tranzas son más importantes que las vidas humanas. ¿Quién asume los muertos de la Carretera Interamericana? ¿Son culpa de Dios o de las constructoras que no previenen? Bueno, nada de dudas, el señor Presidente ya exculpó a los suyos.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
6 comentarios: