Rocas de considerable dimensión se desprendieron del volcán Santiaguito y fueron arrastradas por el Samalá por segundo día consecutivo.
Por segundo día consecutivo, el río más caudaloso de Retalhuleu, que atraviesa el kilometro 178 de la ruta al Pacífico se desbordó y estuvo a punto de llevar al colapso al puente Carlos Castillo Armas. Las correntadas dejaron incomunicado al departamento.
Luego de la alerta del Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) sobre el descenso de un lahar moderado del volcán Santiaguito, las autoridades ordenaron la evacuación de la maquinaria de la cuenca del río Samalá.
Silvio Orozco, de la sección de supervisores de Covial, dio a conocer que cuatro excavadoras y una retroexcavadora estaban listas para romper un aproche de ser necesario, para salvaguardar la estructura del puente.
Se informó que el paso sería habilitado en horas de la madrugada de hoy, dependiendo del flujo de la corriente.
Las autoridades correspondientes actuaron de inmediato para evitar daños al puente.
Pedro Escobar, jefe de la Dirección General de Caminos, informó que construyeron una válvula de emergencia y decidieron romper la carretera para proteger los aproches que sostienen el puente que comunica Retalhuleu con los departamentos de Quetzaltenango y Suchitepéquez. También se construyeron bordas de piedras y arena sobre la carretera para que evitar que el río inundara la cinta asfáltica.
Julio Quintanilla, delegado de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), dijo que estos desbordamientos fueron causados por un alud que se desprendió del volcán Santiaguito, afectando la parte baja de la Costa Sur.
En el lugar se formaron dos filas de vehículos, en ambas vías, de aproximadamente 1.5 kilómetros. Los agentes policíacos bloquearon el paso.
Maritza Reyes Chinchilla, gobernadora departamental, dijo que se trabaja de forma coordinada para evitar el colapso del puente, que comunica al país con México.
Ayer se realizó un reconocimiento del área por parte de trabajadores de la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial), quienes tienen a su cargo limpiar el azolvamiento en el puente y volver a dragar el río Samalá.
En el lugar fue habilitado un carril para el paso de vehículos que debían esperar para atravesar el puente, aunque anoche volvieron a cerrar el paso. A pesar de que la cinta asfáltica se dañó, miembros de Caminos y Covial no detectaron anomalías en la estructura del puente.
Según Luis Escobar, jefe de Caminos, la inversión que se hace para mantener dragado el río Samalá asciende aproximadamente a Q20 millones al año.
*Con información de Óscar Herrera.
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