El programa nacional de resarcimiento dejó a medio construir casi un millar de casas y gastó más de la mitad de su presupuesto en publicidad, encuentros y funcionamiento. Las víctimas del conflicto armado quedaron en un segundo plano.
Hoy, Ediciones del Pensativo proyecta, tanto en la ciudad capital como en La Antigua de manera simultánea, la película documental sobre “El Tecolote” Ramírez Amaya, del cineasta Luis Urrutia, y pone a la venta los últimos ejemplares del libro homónimo y el filme.
Todo muerto trae dinero. Lo saben bien los “calaqueros”, aquellos que a diario recorren la ciudad en busca de cadáveres. Si consiguen que sus deudos les compren los servicios funerarios, recibirán una comisión. Son capaces de leer los datos de un documento que se traslucen en la camisa de un fallecido o de hacerse pasar por familiares de un muerto que no conocen de nada. La astucia es su materia prima.
A los doce meses, un bebé debe poder señalar cosas, responder a su nombre y mostrar objetos, de lo contrario es importante una evaluación profesional para descartar el trastorno de autismo.