La Fundación para Niños Quemados de Guatemala ha encontrado, en el fútbol, una forma creativa para recaudar fondos.
La Fundación para Niños Quemados de Guatemala creó el campeonato de fútbol “Rescatando Sueños”, un torneo organizado con el apoyo de Futeca, con el objetivo de reunir fondos para la campaña de prevención y los proyectos en los que trabaja la Fundación. “Con mucho esfuerzo en 2009 logramos finalizar la Unidad de Quemaduras Pediátricas del Hospital Roosevelt y en este año la reestructuración y equipamiento de la Unidad de Quemados del Hospital Nacional de Amatitlán, pero nuestros proyectos no quedan allí hay mucho por hacer”, comenta Helga Klusmeier, coordinadora de dicha institución.
Esta Fundación se sostiene por colaboraciones de personas y empresas de buen corazón que se han acercado a las unidades para conocer de cerca estos accidentes que dejan cicatrices imborrables, tanto física como sicológicamente. Este campeonato es una forma de que las empresas conozcan más del proyecto, puedan brindar a sus empleados un espacio de tiempo agradable, y dar el ejemplo de la importancia de ayudar al prójimo.
En nuestro país ocurren 60 mil casos anuales de quemaduras, en su mayoría son niños de entre 0 a 14 años. Según Klusmeier “Lamentablemente en Guatemala los hospitales no cuentan con lo necesario para atender a estos pacientes adecuadamente, ya que se requiere de un equipo multidisciplinario con entrenamiento en quemaduras y espacio físico aislado para el control de infecciones”. Pero un tratamiento para una quemadura no queda allí, lo que viene después es un largo proceso donde se tratan las secuelas logrando eliminar las limitaciones funcionales producidas. “Estos programas incluyen cirugías reconstructivas, fisioterapia, mallas a presión, Ortesis, máscara de Uvex, apoyo sicológico, entre otros”, comenta Amparo Hidalgo, fisioterapista del Hospital Roosevelt.
Las unidades de Quemaduras del Hospital Roosevelt y del Hospital Nacional de Amatitlán les brindan un lugar específico a los niños donde pueden recuperarse después de haber sido dados de alta, aquí pueden permanecer varios meses, todo depende de la gravedad de las quemaduras. Pero como puntualiza Helga “son tan importantes los primeros auxilios y el tratamiento de un niño que sufrió quemaduras como de la educación en la prevención de las mismas. Si los padres hubieran sido conscientes de los peligros, muchos niños no estarían aquí. Por ello queremos que nuestra campaña de prevención continúe todo el año”.
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