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Guatemala, lunes 23 de enero de 2012

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Opinión:

En mi cuerpo mando yo

La función del Estado es informar sobre los efectos de consumir drogas.

Carlos Alberto Montaner

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

Otto Pérez Molina comenzó su presidencia con una propuesta audaz: la posibilidad de despenalizar las drogas. No afirma que debe seguirse ese camino, pero sí estudiarlo. Guatemala es uno de los países más violentos y la droga es parte de ese fenómeno.

 

Los argumentos contra la despenalización pesan. Parece probado, dado el caso de la marihuana en Holanda, que cuando se permiten las drogas, aumenta el consumo. Y es muy difícil abandonarlas. Tampoco la legalización disminuirá la violencia. A los delincuentes, cuando se les acaba el negocio, migran hacia otras actividades ilícitas: extorsión, prostitución, asaltos.

 

Los argumentos a favor son también válidos. Si se legitiman el comercio y la utilización de drogas, mediante grandes campañas publicitarias contra los daños que genera, además de una ganancia fiscal para el Estado, los adolescentes comienzan a alejarse de ese vicio.

 

Hay más: aunque es más fácil combatir a media docena de organizaciones nacionalmente estructuradas que a centenares de diminutas bandas de criminales, lo cierto es que las grandes mafias poseen una capacidad corruptora que no alcanzan las pequeñas bandas criminales. Los carteles utilizan sus recursos para corromper a políticos y funcionarios. A veces llegan al Parlamento, como el colombiano Pablo Escobar. Cuando eso ocurre, hablan de “estados fallidos”, o de “narcopaíses”, caso Panamá en tiempos de Manuel Antonio Noriega.

 

Y queda el debate moral: ¿qué derecho tiene el Estado a decidir lo que un adulto en plenitud de facultades mentales hace con su cuerpo si solo se perjudica a sí mismo? Si decide fumar marihuana, oler cocaína o inyectarse heroína, se hace daño porque le satisface y no le corresponde a nadie tratar de impedirlo. Se trata de comportamientos nocivos, libremente escogidos, parecidos a los de quienes optan por comer hasta alcanzar obesidad mórbida, emborracharse hasta caerse desmayados o vomitar constantemente.

 

La función del Estado no es protegernos de nosotros mismos. Esa es tarea de la familia, quien en el proceso de educación de sus hijos debe dotarlos de sentido común, prudencia y valores para que utilicen la libertad sensatamente.

 

Para mí, este último es el argumento de más peso. Es obvio que el consumo de drogas psicotrópicas que afectan la percepción y esclavizan es una enorme tragedia, pero yo no quiero que el Estado decida lo que puedo y debo hacer con mi cuerpo. Al Estado corresponde informarme de las consecuencias de consumir esas sustancias. La responsabilidad de utilizarlas no es mía. ©FIRMAS PRESS.

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6 comentarios:

  1. Pablo figueroa: (2012-01-23 20:42:40 horas)
    Estoy de acuerdo en el hecho que el Estado no se debe de meter en mis decisiones, pero tampoco después reclamen más impuestos para tratar a todos los drogadictos en la red de salud, tal como se hace hoy con los anticonceptivos que provocan el cancer y se acaban los presupuestos hospitalarios. Igualmente los anticonceptivos no es obligación del Estado darlos , ni el guatemalteco deberia de pagarlos con los impuestos.
  2. JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2012-01-23 16:24:58 horas)
    Ciertamente cada quien puede hacer de su cuerpo un candelero, sin embarg, como en el caso del SIDA, los sidos reclaman atencion estatal, entonces se convierte en un problema social, en la que el Estado tiene que intervenir para evitrar su propagacion. Ya lo dijo Aristoteles, hace tanto tiempo< El Estado es el mayor bien que tiene el ser humano hecho por el humano porque el hombre que en medio de sus necesidades puede vivir solo es un bruto (idiota) o es un dios. Yo por lo menos, no considero un dios y tampoco un idiota ni bruto. Esa es la locura de los liberares y neoliberales, que despues de cometen estupices con su propio cuerpo, piden ayuda "al projimo", por lo tanto lo que escribe el columnista cae en el campo de la idiotez: NADIE PUEDE VIVIR SOLO y hacer de su vida lo que le plazca si no esta dispuesto a afrontar las consecuencias de vida o muerte.
  3. Ing. Carlos E. Hernandez B.: (2012-01-23 15:57:16 horas)
    Estoy de acuerdo con que el Estado no debe decidir que hacer con mi cuerpo. El problema de las drogas que alteran la conducta, no es precisamente un problema entre el que la consume y el que la provee. Es una simple relacion comercial. El problema aparece cuando el consumidor bajo los efectos de la droga se interrelaciona con el resto de la sociedad. Ya con los estados alterados, su relacion con el resto es diferente como cuando esta bueno y sano. Veamos un ejemplo claro y socialmente aceptado. El consumo de alcohol. Este se consume en diferentes presentaciones; desde la mas liviana, la CERVEZA (4 GGL) hasta la mas fuerte VODKA (50 GGL). Con una cierta cantidad ya la persona cambia su personalidad y los resultados son faciles de detectar en las estadisticas de los accidentes automovilisticos.
  4. Albelar Pereal: (2012-01-23 13:09:28 horas)
    Así es. Además se evitarían las miles de muertes por adulteración, ya que los traficantes mezclan la droga con sustancias más baratas para aumentar sus ganancias. En muchos países de Europa incluso existen programas para dar dosis diarias a personas que son irremediablemente adictas. Esto evita que roben para obtener las drogas. Quizás, si se legaliza, haya un porcentaje de la población adicta, como lo hay de alcohólicos, pero disminuirá mucho la delincuencia y la corrupción. El problema de la adicción es profundo y nos lleva a replantearnos el modelo social.
  5. jose juarez: (2012-01-23 13:01:30 horas)
    totalmente de acuerdo... hay que despenalizar las drogas, informar mas al ciudadano y educar mas !!
  6. Alexandra Valkenburg: (2012-01-23 12:58:38 horas)
    El observatorio Euopeo de las drogas y las toxicomanias recolecta datos del consumo de drogas entre la población en los paises de la Union Europea. Verificando estos datos se puede constatar que el consumo de la marihuana en los Países Bajos no es lo mas alta en la region. Lo que ''parece probado'' cuanto al consumo de drogas en Holanda entonces de nada esta probado por las estadisticas del observatorio Europeo. Alexandra Valkenburg Embajada de los Países Bajos
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