Que Dios ilumine al Presidente para superar el caos que heredó.
Entre el pueblo de Guatemala que asistió a la toma de posesión del Presidente Constitucional de la República de Otto Fernando Pérez Molina, no pude dejar de emocionarme ante el acto cívico trascendental para los ciudadanos que tenemos la esperanza de un cambio económico, político y social con el nuevo dirigente de nuestros destinos, pusimos nuestro granito de arena buscando un cambio, el que ha llegado como dijo el presidente en su discurso. Tenemos fe en Dios que lo ilumine para ejercer el cargo con responsabilidad, decisión y mano firme para superar el caos en que el gobierno anterior, presidido por Álvaro Colom, nos dejó: corrupción, inestabilidad e inseguridad.
Tenemos a una mujer como Vicepresidente, quien tiene ante nosotros una gran responsabilidad, ocupando el espacio de mando por el que hemos luchado con fundamento en la Constitución Política que nos rige: “la igualdad ante la ley”. Señora vicepresidente, esperamos que propicie beneficiar a la mujer y a la niñez, apoyando firmemente a Otto Pérez Molina, quien tiene la tarea de romper el desprestigio que algunos militares con sus acciones desvergonzadas desacreditaron a “nuestro glorioso Ejército”, el que en casos de emergencia ayuda y protege a la población en peligro, salvando obstáculos para proteger a las víctimas de la destrucción de la naturaleza y en casos de calamidad pública. Hoy tenemos un barco que guiará hacia buen puerto un capitán valiente y patriota, nuestra voluntad se expresó en las urnas para ayudarlo a que nos lleve a buen puerto y tengamos los ciudadanos respeto a nuestros derechos. Vi a todos los ilustres invitados que con su presencia dieron realce al solemne acto de investidura. Al pasar su alteza, el “hermoso príncipe Felipe de Borbón y Grecia”, los asistentes le brindaron nutridos aplausos de simpatía y recordé cuando fue la investidura del presidente Alfonso Portillo, yo estaba en palco y al pasar su alteza real hacia su sitio en el Teatro Nacional, entre el público estaban en luneta unas jóvenes que cuando paso el Príncipe cerca de ellas exclamaron: ¡Pero que papasote! El Príncipe las saludó sonriente y el público estalló en aplausos de admiración para el digno visitante. Tenemos fe en “que el quiebre económico y moral que nos dejó el gobierno anterior, se restaure con Otto Pérez Molina y el cambio nos lleve hacia la seguridad, salud y educación.
* Exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia.
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