Entre la producción del Episodio II (2002) y el Episodio III (2005), el director George Lucas consideró por vez primera la idea de presentar toda la saga de Star Wars en lanzamientos para el cine en 3D. Se comenzó a trabajar en la conversión en 2010. Las películas filmadas en 3D utilizan cámaras especializadas que capturan dos imágenes de manera simultánea –una para cada ojo– que son proyectadas juntas para crear la ilusión de profundidad. Las películas en 2D tienen una sola imagen por cuadro. Para la conversión a 3D, un proceso visual crea lo que será visto desde la segunda perspectiva.
0 comentarios: