Ese fue el lema del régimen de Efraín Rios Montt. Los funcionarios públicos fueron obligados a utilizar un botón con esas palabras, que los comprometían a ser honestos. No todos lo fueron, pero el general sí lo fue. No cobró sueldos como Presidente. No utilizaba los “confidenciales” hoy “gastos discrecionales”y, cuando los hizo, los documentó con facturas. Terminó con la violencia y la delincuencia. Las calles se volvieron seguras y la justicia se aplicó con prontitud. ¿Cometió errores? Sí, como todos. Pero ese hombre, a sus 86 añosn está dispuesto a enfrentar la justiciad.
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