No estoy de acuerdo con la gente que piensa que debemos dejar de protestar. Al contrario, deberíamos protestar más, indignarnos de verdad, levantarnos para exigir y construir. Me encanta esa generación de chavitos que se solidarizan con quienes no tienen techo. Me da esperanza escuchar a jóvenes de mente abierta que apoyan las causas sociales y trabajan para cambiar Guate. Estoy convencida de que los humanos aprendemos más fácilmente a través de sentimientos que impactan nuestra psiquis que en la repetición de conocimientos absurdos. Pienso que el arte y la cultura son canales de comunicación capaces de cambiar mentalidades y generar una identidad común, tan necesaria para reconocernos como hermanos. Sin embargo, este paisito que solo sobresale positivamente por sus artistas, deportistas e intelectuales es incapaz de reconocer y apoyar esa invaluable fuente de energía y conocimiento que da el arte.
¿Qué pensar de los Q700 millones que supuestamente fueron desfalcados del Ministerio de Cultura y Deportes? Noticia que sale a luz al mismo tiempo que la decisión del Congreso de la República de sacar a Guatemala del Programa Ibermedia, que significaba un gran empujón para el cine en el país. ¿Por qué sigue engavetada la ley del Cine? ¿Por qué amenazan con cerrar espacios de arte como el Centro Intercultural y Deportivo de Quetzaltenango? Puede alguien explicarles a las autoridades correspondientes que el conocimiento y el arte son alimentos para el alma, medicina para la sociedad y un derecho humano tan importante como cualquier otro.
>laluchalibre@gmail.com
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
1 comentarios: