Brasil irrita a México y Argentina a casi todos.
Cartagena – Los grandes titulares de la cumbre del presidente Barack Obama y otros 30 líderes hemisféricos, que terminó aquí el domingo, se centraron en las disputas entre EE.UU. y América Latina sobre Cuba y las islas Malvinas, pero las conversaciones tras bambalinas entre los presidentes tuvieron que ver con algo que les preocupa mucho más: el regreso al proteccionismo.
A puertas cerradas, la mayoría de los presidentes habló sobre levantar las barreras comerciales que varios países latinoamericanos –especialmente Brasil y Argentina– están erigiendo para proteger sus industrias, dijeron altos funcionarios de EE.UU. y América Latina. Las nuevas medidas de estos y otros países para restringir las importaciones están causando una creciente preocupación en el hemisferio.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, dio el paso inusual de denunciar públicamente la tendencia hacia el proteccionismo al comienzo de la cumbre, en una reunión con algunos de los principales líderes empresariales del hemisferio. Incluso mencionó por su nombre a Brasil.
Las formas en que América Latina debe enfrentar la recesión de la economía mundial “no están en el proteccionismo”, dijo Calderón. “Hay intereses proteccionistas en el Congreso de EE.UU., pero también hay proteccionismo en muchos de nuestros países”. Agregó que para México “es vital un acuerdo de libre comercio con Brasil. Pero desgraciadamente, lo que estamos encontrando (en Brasil) es una tendencia interna al revés”.
México está cada vez más enojado con las medidas brasileñas para reducir las importaciones de autos de México, que ha crecido espectacularmente desde que ambos países firmaron en 2002 un acuerdo de libre comercio de autos. La súper fuerte moneda de Brasil ha hecho más barato para las compañías importar autos fabricados en el exterior.
Pero disputas similares están ocurriendo en toda la región. Argentina dejó recientemente de renovar automáticamente licencias de importación , y comenzó a exigir que sus importadores igualaran sus órdenes de compras con exportaciones, lo que ha causado problemas a países a lo largo de la región, entre ellos los socios de Argentina en el Mercosur: Brasil, Uruguay y Paraguay. Y Colombia y Perú se quejan sobre las crecientes dificultades para exportar hacia Brasil.
El sábado, al comenzar la cumbre, Obama se reunió durante 20 minutos con la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner. Y el tema central fue, precisamente, una demanda de EE.UU. y docenas de otros países en la Organización Mundial del Comercio contra las recientes barreras comerciales de Argentina.
A pesar de las frecuentes cumbres de los líderes latinoamericanos en las que juran solemnemente el comienzo de la integración económica definitiva de la región, el comercio dentro del área ya era relativamente pequeño antes de la última ola de barreras comerciales. Mientras que el comercio entre las naciones europeas representa el 67 por ciento de su comercio mundial, y el comercio entre los países asiáticos cuenta hasta por el 47 por ciento de su comercio total, el comercio intrarregional latinoamericano es solo un 22 por ciento de su comercio total.
¿Por qué los líderes latinoamericanos levantan barreras comerciales a sus propios vecinos?
Alicia Bárcena, de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), me dijo que la explicación tiene mucho que ver con la bonanza de las materias primas de Suramérica y la resultante apreciación de las monedas sudamericanas.
En los países sudamericanos los sectores industriales tienen cada vez menos peso dentro de sus economías. Eso está llevando a algunos a proteger a sus industrias. “Hay preocupación en Sudamérica sobre la desindustrialización”, me dijo Bárcena.
Mi opinión: estas cumbres presidenciales EE.UU.-América Latina serían mucho más productivas si los presidentes se centraran, tanto en sus discusiones privadas como públicas, en resolver problemas económicos, y dejaran las controversias políticas para que se resolvieran en reuniones diplomáticas por separado. Sería bueno un acuerdo sobre Cuba, o sobre la disputa de las Malvinas. Pero decenas de millones de latinoamericanos que viven en la pobreza se beneficiarían mucho más de una solución a la creciente ola de proteccionismo, que hará que sus países sean menos competitivos, y más pobres.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
6 comentarios: