Guatemala se contagia de la fiebre mundial que apuesta por dejar nuestros eventos más íntimos y memorables en manos de profesionales.
Las flores, la iluminación, la mantelería, la cristalería, el mobiliario, la cubertería… cualquier detalle puede significar la diferencia entre un evento de ensueño y otro, no tan de ensueño. Encima, la tendencia más actual no da lugar a espacios medias tintas, hay que lucirse, por más pequeño que sea el convite. “Las decisiones deben tomarse de acuerdo a lo que se esté organizando, si es de día o de noche, si es época de lluvia o frío, si el evento es temático –algo que está muy de moda. Hoy día la tendencia es el uso de colores fuertes, llamativos y vibrantes, sobre todo del morado o el fuccia, pero el blanco, el plateado y el dorado se mantienen vigentes, sobre todo para reuniones formales como bodas o compromisos matrimoniales”, comenta Margarita Delgado, gerente de Montajes, una empresa local con más de diez años de experiencia que reúne a profesionales del campo de la planificación de eventos sociales y corporativos, y a la vez ofrece en alquiler prácticamente todo lo que un cliente puede necesitar. “Trabajamos en alianza con excelentes floristas, por ejemplo, o con lo que en inglés se llama wedding planners, algo así como la persona que se encarga de coordinar absolutamente todo lo que conlleve una boda, según las indicaciones del cliente, claro. Nosotros tenemos para un evento de noche toldos especiales para proteger de la lluvia y que al mismo tiempo se pueden iluminar con diferentes opciones, tenemos grandes antorchas de bambú para eventos en jardines y al aire libre, calentadores, candelabros para usar velas, que siempre logran un ambiente mágico y acogedor, y hasta alfombras para el pasillo de las iglesias o para hacer un Red Carpet Event”, agrega, refiriéndose a la corriente tan del momento de hacer fiestas al estilo Hollywood, en las cuales los invitados hacen su entrada por “la alfombra roja”.
Delgado y compañía brindan asesoría gratuita a la persona que lo solicita; ella y su equipo intentan estar siempre a la par de lo que se está usando en materia de eventos en las ciudades más cosmopolitas. “Ahora se usa mucho el tema Blanco & Negro, y para ello contamos con fundas para sillas en negro, algo que a poca gente se le ocurre, pero que queda muy bien en unos quince años, por ejemplo, o en una boda civil. Claro, a la vez contamos con la opción tradicional del forro blanco, y del transparente para dar la sensación de elegancia en una boda”, continúa, mientras me muestra la colección de antigüedades que utiliza para ambientar mejor determinados espacios, y su adquisición más reciente, la famosa silla Chávarri. Haciendo un recuento de lo que más se lleva ahora, la experta sugiere no casarse con mesas del mismo tamaño y forma, sino optar por las mezclas, recurriendo incluso a las cocteleras y altas. También reconoce que sigue de moda la puesta de una especie de estación de dulces en cualquier tipo de evento, hasta los más formales. “Los arreglos de mesa más exclusivos no son iguales, todo lo contrario, se ponen en diferentes alturas, colores y texturas, aunque haya una secuencia y combinación acertada, están de moda las ramas, los troncos, el bambú, es decir, lo que sea ecológico”, concluye.
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