• elPeriodico
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, domingo 05 de agosto de 2012

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Datos
  • Obituario
  • Domingo
  • Insólito
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • elPeladero: Se vende aeropuerto
  • “Mi historia apenas se acerca a la realidad de miles”
  • Frío, frío…
  • ¿Qué defienden los que niegan el genocidio?
  • A río revuelto, Ríos gana
  • Causa de Pollo
  • Pie de limón a mi manera
  • elPeladero: El jinete Quintanilla
  • “A los chunches no los transformo. Los transfiguro. No hay nada que hacerles”
  • Los ixiles antes, durante y después de la guerra

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • ¡Barrondo, grandioso!
  • elPeladero: Diputado piloto
  • “Se otorgó usufructo para evitar un circo político”
  • Donde las librerías no venden libros
  • El país de fiesta por triunfo de Barrondo
  • Medios internacionales resaltan éxito de Barrondo
  • Sala deniega apelación de Ríos Montt en caso Dos Erres
  • Asesinan a balletista
  • ¿Es posible otra educación? Algunos motivos para la esperanza
  • Roban fertilizante en Huehuetenango
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Domingo:

Donde las librerías no venden libros

Muchos lectores empedernidos de la ciudad de Guatemala se quejan de poco acceso a los libros. Pero los que viven en los departamentos se quejan de cero acceso a los libros. Vivir en un pueblo y querer leer son dos cosas que no siempre combinan.

Marta Sandoval • msandoval@elperiodico.com.gt

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
Ampliar imágen EP Foto:  ELPERIÓDICO Las ferias de libros usados suelen visitar los pueblos al menos una vez cada año.

64
bibliotecas tiene el Banco de Guatemala,  distribuidas en todo el país.

 

"Los jóvenes no leen porque nadie les ha puesto en las manos la maravillosa experiencia de leer”.

 

Estela Fernández

Comprar por Internet o pedir a Sophos

 

Si no hay librerías en su pueblo, seguro hay librerías en su computadora. Empresas como Aerocasillas ofrecen la posibilidad de comprar por Internet. Ellas envían los libros a su casa, el único inconveniente de este sistema es que usted no sabrá el monto total a pagar hasta que el paquete haya llegado a Guatemala, porque en el precio de Internet no se calculan los impuestos. La librería Sophos ofrece el servicio de enviar libros a los departamentos, puede ser por Guatex o la empresa de transportes que prefiera. En ambos casos se puede pagar con tarjeta de crédito o hacer un depósito bancario. Otra opción es comprar libros electrónicos. La librería Artemis Edinter y Sophos ofrecen una buena cantidad de títulos. Se pueden ver en: www.sophosenlinea.com y www.artemisedinter.com

El Sol se ensañó con su portada, que antes era roja, o quizá naranja, pero ahora es de un amarillo opaco; sus enormes letras negras dicen El Quijote de la Mancha. Edición completa, pero su lomo delgado sugiere otra cosa. A su lado guardan polvo dos flacos tomos de La Eneida y El Hombre que Calculaba, los únicos tres libros que tiene una de las librerías de Mazatenango. “Si quiere conseguir un libro, vaya a Paiz” informan; las librerías no venden libros, si alguien quiere leer que busque en el supermercado y que se apañe con los pocos que ofrecen.

 

En Mazatenango, las librerías están llenas de cuadernos y lápices, pero nada de libros. Leer allí es un verdadero privilegio que solo pueden costearse los que viajan y regresan con letras. Una situación similar se vive en casi todos los pueblos, en algunas es tan dramática que ni siquiera hay una biblioteca pública, y en otras la biblioteca es tan anticuada que nadie la visita. En los departamentos los lectores tienen que conformarse con la estantería del supermercado… cuando existe.

 

El Banco de Guatemala tiene 64 bibliotecas en el país, 4 en la capital y las restantes 60 repartidas en los 334 municipios. El Ministerio de Cultura y Deportes no tiene bibliotecas en el interior; las tuvo, pero murieron hace unos dos años por falta de presupuesto. “Tenemos problemas hasta para financiar la nómina”, dice Carlos Batzín, ministro de Cultura, “pero estamos promoviendo la recaudación de libros, haciendo contactos con editoriales para que hagan donaciones” cuenta.

 

Mientras tanto, los lectores empedernidos que viven en pueblos se las ingenian para no perder el hábito de leer y hacerle frente a las carencias. Estas son las historias de cuatro de ellos.

 

Alfonso Huerta

Retalhuleu

 

Cuando tocaban a la puerta, Alfonso Huerta, que entonces era un adolescente, salía corriendo emocionado. Quizá era el vendedor de libros, ese que aparecía de vez en cuando con historias nuevas para leer. Su madre solía comprarle obras de filosofía, y Alfonso aprovechaba para leerlos de pasta a pasta: Platón, Henri Bergson, Jean Paul Sartre, Erich Fromm; letras maravillosas a la puerta de casa. Ahora el vendedor ambulante no llega más, probablemente optó por vender cosas más rentables, como jabones o pasta de dientes en los buses. Pero les dejó a Alfonso y a su familia un pequeño tesoro, que se convirtió en un aguijón clavado en la vena lectora.

 

Comprar libros en Retalhuleu es complicado, “la librería La Giralda tiene algo de literatura” dice, “pero en general aquí las librerías son papelerías y tienen cosas de colegio como Carazamba o María”.

 

La Biblioteca Municipal está en el estadio. Hace unos años las oficinas de la Municipalidad se incendiaron y entonces decidieron trasladar al personal de la comuna al edificio que ocupaba la biblioteca y la biblioteca, junto al estadio. Eso sí el que quiere leer debe llegar temprano, porque no hay luz eléctrica y por eso tienen que cerrar antes de que caiga el sol.

 

Opciones en Retalhuleu: Viajar a Quetzaltenango. Comprar por Internet. Encontrarle el gusto a los libros de autoayuda que venden en Paiz (Héctor Alvarado, autor de Escapa por tu vida, es retalteco)

 

Estela Fernández

Malacatán, San Marcos

 

Al otro lado de la frontera está el paraíso de los libros. Estela Fernández solía viajar a Tapachula y volvía con literatura nueva; buena parte de su biblioteca la consiguió en México; en Malacatán, su tierra natal, nunca ha comprado un libro. La biblioteca la cerraron hace unos años y Estela está segura que si la abrieran de nuevo de nada serviría. “A veces me preguntaba por qué no había una buena librería y biblioteca aquí, pero sé que si existieran no iría mucha gente. Una biblioteca sola no sirve de nada, tiene que venir con taller de apreciación a la lectura. Los jóvenes no leen porque nadie les ha puesto en sus manos esa maravillosa experiencia de leer, de otra forma no se van a hacer amigos de los libros”. Estela adquirió el gusto por la lectura cuando vivió en la capital, allí solía reunirse con amigos y comentar libros, en Malacatán eso no sucede. “La educación aquí es muy mediocre. Mucha gente lee pero es como si fuera analfabeta, no puede leer con fluidez, menos comprender lo que lee”.

 

La estrategia de Estela en los últimos meses ha sido Internet, navega desde las ocho de la noche hasta la madrugada. Allí puede conseguir material de lectura suficiente, aunque es un arma de dos filos. “A veces me quedo mucho tiempo viendo el Facebook o chateando y así se va el tiempo” cuenta. Opciones en Malacatán: leer en Internet o viajar a Tapachula.


Elder Exvedi Morales

Santa Ana Huista, Huehuetenango

 

El que quiere leer en Santa Ana Huista va a tocarle la puerta al profesor Elder. Las carencias han convertido su biblioteca privada en casi comunitaria, en el rincón donde se cobijan los lectores empedernidos del pueblo. Elder vivió durante 17 años en la capital, donde estudió teatro y música, y allí fue alimentando una biblioteca que más tarde se llevó a Santa Ana. Ahora es profesor en el instituto de educación básica y un promotor de la cultura y la lectura en su pueblo.

 

Para agenciarse de nuevos libros tiene que viajar a la capital o aprovechar la visita de algún amigo al que le encarga títulos. De hecho hace unos días le llegaron libros nuevos, pero apenas los tuvo unas horas antes de prestarlos. Para estimular la lectura, el profesor Elder imprime un trifoliar con poesías y cuentos de sus alumnos, obras que además se leen en la radio comunitaria. Organiza también lecturas y obras de teatro para fomentar el arte entre los jóvenes. Está recolectando material para la biblioteca del instituto y acercar más los libros a los chicos.

 

En Santa Ana hay una biblioteca municipal, pero, como en casi todas partes, carece de apoyo, “el bibliotecario hace lo que puede, incluso, como tiene dificultad para caminar, le envío a alumnos para que le ayuden en la limpieza” comenta. “Poca gente tiene interés en los libros. De todos los profesores que conozco, dos se interesan en leer y les doy libros. Veo que alumnos de primero básico leen tan mal, que más parecen alumnos de segundo primaria, y no exagero”, se lamenta. Opciones en Santa Ana Huista: pedirle prestado al profesor Elder. Visitar la biblioteca municipal o viajar a la capital.

 

Wingston González

Livingston y San Marcos

 

A los ocho años, Wingston González era un asiduo visitante de la biblioteca pública de Livingston. “Para mi edad estaba más o menos surtida”, recuerda el que hoy es poeta. Allí encontró a Dickens, Stevenson y Balzac. Pero conforme fue creciendo, el catálogo le iba quedando pequeño. En el calor del Caribe guatemalteco, el niño combinaba sus dos pasiones: leer y dibujar, y pronto una favoreció a la otra: Ganó un concurso de dibujo cuyo premio era una caja con libros. La caja le salvó la adolescencia, porque en el sitio donde vivía nunca ha habido una librería. Si quería comprar tenía que viajar a Puerto Barrios donde la variedad era escasa, o si le apetecía leer poesía debía estirarse hasta Zacapa donde una pequeña tienda de libros ofrecía poemarios.

 

Más tarde se mudó a San Marcos, donde el panorama era más o menos el mismo que en Livingston: muchas librerías que en realidad eran papelerías. Había, sin embargo, un pequeño oasis: se llamaba librería Marquense y tenía obras de Rimbaud, Woolf, Balzac, Miller, incluso de poetas guatemaltecos. Pero la librería cerró unos años más tarde, no había, al parecer, suficientes clientes. Actualmente hay dos librerías en San Marcos, donde según Wingston “se puede pedir uno que otro libro”: Victoria y La Providencia, en San Pedro, San Marcos.

 

Al menos una vez al año, el parque central se llena de obras literarias, es una feria de libros usados que llega de la capital; ese es el momento ideal para abastecerse de material de lectura hasta que la feria vuelva al año siguiente.

 

Opciones en Livingston: viajar a Puerto Barrios o leer por Internet.

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

15 comentarios:

  1. Elder Exvedi Morales Mérida: (2012-08-28 23:29:28 horas)
    Mil gracias. Elder Exvedi Morales Mérida teatroexvedi7@hotmail.com
  2. gabriel gonzalez: (2012-08-20 13:52:47 horas)
    indiscutiblemente los libros son las puertas a la sabiduria, en méxico se veía brillar una luz de esperanza con las pasadas elecciones, y que paso?, se disolvio la luz, a caso se debe a que la primavera no culmino, no, se debio a que la compra de votos se fue a lo rural, a donde no llega la cultura ni el conocimiento de los problemas actuales que enfrentan los países latinoamericanos como el caso de ustedes y de nosotros, por ello es importante que existan más Elder (s), profesores con animo e impetu de promover la lectura sin necesidad de aspirar a un salario, sino por consiencia y promoción del bienestar social, los gobiernos no quieren letrados, porque hacen y promueven mayores oportunidades de trabajo y de empleo y sumisitos se ven mas bonitos.
  3. alfonso villacorta: (2012-08-07 16:05:52 horas)
    Por el internet y otras tecnologias accesorias el libro impreso en papel esta en vias de extincion y aun no ha llegado a la mayoria de pueblos del interior. Pareciera caro, pero una computadora puede ser el vehiculo para llevar miles de libros en su disco interno o por internet. Si dividimos el precio de una pc dentro de la cantidad de libros que nos puede presentar su precio llega a ser despreciable, con la ventaja que tambien nos permite escribir y comunicarnos. Una funcion que he propuesto, sin eco por supuesto, para el ministerio de cultura es convertir todo libro de autor guatemalteco a formato pdf y tendriamos valiosisimas bibliotecas en un DVD a precios despreciables, ademas de poder elaborar entrevistas a escritores, conferencias, clases magistrales, discusiones, debates. Con un solo cpu y 10 monitores que en total no superarian los 10 mil quetzales tendriamos literatura por 100 mil quetzales en libros impresos y el costo de electricidad no es mas alto que 100 focos de 100 watts.
  4. B. morales: (2012-08-06 11:20:56 horas)
    Al sistema le conviene que a la gente no le guste la lectura. Un pueblo que no lee es un pueblo que no tiene referencias
  5. Alcario Cordero López.: (2012-08-06 10:09:30 horas)
    Sin duda Elder, usted es uno de esos Guatemaltecos con una mentalidad y visión positiva, usted es uno de esos agentes de cambio que dan un mensaje y una luz porque Dios lo ha utilizado para ello. Su ejemplo es practico de tomar y de cuál es la mejor forma de hacer llegar la cultura hacia cualquier región de nuestra bella Guatemala, ojalá, su ejemplo lo tomaramos maestros y no maestros, pués ya nos dimos cuenta que no es necesario provenir de una familia acomodada, para poder demostrar que podemos llegar lejos. Saludos Respetuosos.
  6. Elder Exvedi Morales Mérida: (2012-08-06 08:59:01 horas)
    Proyecto de Lectura del Instituto Nacional de Educación Básica de Santa Ana Huista, Huehuetenango -En este momento empieza nuestro placentero e indescriptible viaje-, dijo mi abuelo Juan, con una prolongada sonrisa, y abrió el libro que tanto me embelesaba. De esa manera, viajé a tantos lugares inimaginables, sin gastar un solo centavo. (FUENTE: Destinos. Elder Exvedi Morales Mérida. 1995) Comentarios de alumnos de segundo básico, respecto a la lectura de 18 cuentos leídos hasta el momento: 1. “Es importante leer para saber más y saber vivir mejor. El cuento que más me gustó, es “El valor de cada uno”, porque nos enseña que todos valemos y que nacimos para triunfar”, Guadalupe Herrera. 2. “Es importante leer porque solamente así vamos a mejorar nuestro vocabulario. De los 18 cuentos leídos, me gustó más “El valor de cada uno”, porque nos enseña a aceptar a todos con su defectos y virtudes”, Bélica Recinos 3. “En pocas escuelas se lee, por eso urge que los profesores nos motiven a leer porque solo de esa manera va a mejorar la educación. A mí me gustó mucho “Huellas en la arena”, porque nos acerca a Dios”, Ismael Pablo. 4. “Si leemos, aprendemos muchas cosas. Y mejoramos en todo. A mí me gustó el cuento “La silla”, porque habla de Jesús”, Israel Velásquez. 5. “Para muchos, leer es muy aburrido, pero a mí sí me gusta porque me ayuda en todo, en mejorar mi vocabulario, mi ortografía, en alejarme de cosas malas. Pero primero deben leer y darnos el ejemplo los maestros, porque pocos leen. Los 18 cuentos me gustaron que hasta los leí tres veces, pero me impactó el relato “El árbol de la cruz”, porque nos enseña que nuestro Señor Jesucristo siempre está a nuestro lado”, Jeremías Lemus. 6. “A través de la lectura adquirimos muchos conocimientos y muchos otros beneficios. Y nos ayuda a desenvolvernos mejor en la vida diaria. Desde el año 2009 venimos con el proyecto de lectura, desde que se fundó el INEB y estamos mejorando en todo. Por ejemplo, fundamos un grupo literario coordinado por el profesor Elder Exvedi Morales Mérida (maestro de música, actor, periodista y poeta). Escribimos guiones para teatro: dramas, títeres, etc. Urge que en todas las escuelas de nuestra amada Guatemala se lea, pero son los profesores los que deben preocuparse por ello, porque muy pocos lo hacen. Me gustaron los 18 cuentos, pero me impactó “El valor de cada uno”, por muchas razones, una de ellas, que tengo un defecto que me ha complicado todo, pero jamás me he dado por vencido y jamás lo haré, porque yo nací para triunfar”, Eduardo Recinos Domínguez. 7. “Es muy importante leer si queremos mejorar en todo. A mí me gustaron los 18 cuentos y estoy muy motivado a seguir leyendo los demás que próximamente leeremos”, Delsar Hernández. 8. “A mí no me gustaba leer, pero después de leer los 18 cuentos, me estoy interesando cada día más. Me encantó el cuento Los dos hermanos”, Menfisly Hernández 9. “A mí me gustó mucho el cuento En el andén de la vida. En realidad, todo nos dejan grandes enseñanzas”, Pablo López. 10. “Si queremos mejorar la educación, debemos leer, leer, leer siempre. A mí me gustaron los 18 cuentos. Están muy bonitos”, Calixtro Pérez. 11. “Si leemos, mejoramos en todo. Los 18 cuentos son muy bonitos, pero leí varias veces La vasija agrietada por la hermosa reflexión”, Gloreli Crúz 12. “La lectura nos ayuda a mejorar nuestro vocabulario, ortografía y caligrafía. A mí me gustaron todos los cuentos, especialmente Las tres rejas, El anciano diácono, ¿Es usted Jesús? Y Asamblea en la carpintería”, Mónica Monzón. 13. “El cofre del tesoro, La jaula de los jilgueros y El gusano y la mariposa son cuentos que nos dan grandes lecciones”, Roger Hernández. 14. “La lectura nos ayuda en mucho. A mí me gustaron los 18 cuentos, pero más La pequeña orquesta, por el mensaje hermoso que nos da”, Graciela Méndez 15. “El pescador, El secreto para ser feliz y los demás cuentos nos dejan mensajes muy hermosos, que nos ayudan en todo. La lectura nos ayuda a mejorar nuestro vocabulario, ortografía y caligrafía”, Jeysica Lemus. 16. “La lectura nos hace se mejor en todo. Los 18 cuentos nos dan grandes lecciones. Nos motiva a luchar por nuestros sueños”, Juany López. Coordinación: Elder Exvedi Morales Mérida
  7. italo morales: (2012-08-05 21:51:29 horas)
    Esta gente es admirable. Sería bueno hacer algo para ayudar al profesor Elder. No me imaginé que existiera alguien así en algún pueblo. Eso es maravilloso. Cómo me gustaría saber que como estas personas hay más en muchos otros municipios dedicados a la lectura. Gracias por la información. Felicito los participantes.
  8. vilma adolfo: (2012-08-05 21:14:25 horas)
    Muy buen trabajo el que hace Elder Exvedì Morales, con su grupo de estudiantes, muy buena su literatura, hoy en dìa muy pocas son las personas que se toman un tiempo para leer un libro o una revista, cualquier folleto, lo bueno es instruirse. FELICITACIONES A ELDER Y SUS ALUMNOS PEQUEÑOS GRANDES ESCRITORES.
  9. rogelio mendoza barrios: (2012-08-05 18:33:32 horas)
    que gusto leer a una persona de por aquellas tierras,yo solia viajar de ciudad hidalgo a serchil y pasaba por san marcos,melancolicos lugares. saludos estela fernandez
  10. Ismael Cerna: (2012-08-05 17:12:29 horas)
    Ayer visité la feria del libro en el Parque Centenario. Los precios siguen caros. Claro que hay de Q 5 y de Q 10, pero no de la variedad que uno quisiera. Los libros deberían estar exentos de impuestos, mejoraría el precio y tendríamos mayor acceso, o bien subsidiarlos.
  11. amadeus salvatore: (2012-08-05 14:14:18 horas)
    Por eso estamos como estamos,libros no,bibliotecas menos,cantinas esas si en cada esquina.El ministerio de cultura y deportes no tiene bibliotecas que tal,a seguir en ignorancia esta ultima les conviene a los meros tatascanes
  12. amadeus salvatore: (2012-08-05 14:13:28 horas)
    Por eso estamos como estamos,libros no,bibliotecas menos,cantinas esas si en cada esquina.El ministerio de cultura y deportes no tiene bibliotecas que tal,a seguir en ignorancia esta ultima les conviene a los meros tatascanes
  13. Edgar Peinado: (2012-08-05 12:54:35 horas)
    Creo que el gobierno deberia de invertir un poco mas en libros y distribuirlos en el interior del pais en donde la tasa de analfabetismo es mas alta para asi algun dia llegar a tener cero analfabetismo en el pais .
  14. Elder Exvedi Morales Mérida: (2012-08-05 11:04:54 horas)
    Proyecto de lectura y creación literaria…Instituto Nacional de Educación Básica, Santa Ana Huista Saludos cordiales desde Santa Ana Huista, Huehuetenango. Desde el año 2009, cuando se creó el INEB, empecé a trabajar el proyecto de lectura y, al mismo tiempo, de creación literaria. De manera que en esta ocasión comparto relatos escritos por algunos educandos de segundo básico. Como se enseña mejor con el ejemplo, comparto la breve narración “Princesa Peline y el Violín” de mi sencillo libro Relatos de Princesa Peline. Atentamente, Elder Exvedi Morales Mérida PRINCESA PELINE Y EL VIOLIN Autor: Elder Exvedi Morales Mérida El violín está mudo. Los más virtuosos han querido arrancarle la música más dulce, pero él cierra su garganta. -¿Qué tendrá el violín?-, inquirió la reina al rey. -Ha de estar triste-, respondió el rey. -¿Triste? -Sí. -¿Por qué? -No lo sé. Y cada día más, el violín entristecía. Cierta noche, Princesa Peline escuchó unos sollozos que provenían del jardín. -Son lloriqueos del violín-, se dijo así misma, cuando caminaba hacia el vergel. Efectivamente, así era. Cuando divisó al violín que miraba el cielo estrellado, se ocultó detrás de uno de sus más preciados rosales. En el momento en que dos límpidas lágrimas brotaban de los ojos del triste violín, Princesa Peline sintió que el corazón se le hacía trizas. Pero se conmovió más cuando escuchó decir al violín: “Si tan solo la hermosa Princesa Peline me tomara en sus brazos y sacara la música de de mi alma, sería el violín más feliz”. En ese preciso momento salió Princesa Peline de su escondite, lo abrazó, le dio un beso en la mejilla, y le dijo: “Mi amado amigo, te prometo que de hoy en adelante te tocaré, te acariciaré y juntos le daremos a los demás, la música más enternecedora”. Ambos sonrieron, y desde ese día, el violín fue el más feliz de los violines. Fuente: “Relatos de Princesa Peline”. Elder Exvedi Morales Mérida. 8 de junio de 2008. EL SOLITARIO Autor: Eduardo Recinos Domínguez Erase una vez en un pueblo muy humilde, rodeado de hermosas flores, árboles, cerros y de un hermoso río donde también era muy común escuchar el hermoso cantar de los pajarillos. Allí en ese pueblo tan bello vivía el joven Carlos, quien era llamado El Solitario , debido a que él había decidido alejarse de las demás personas, que solían humillarlo de muy fea manera, por su aspecto físico, pues el joven Carlos padecía una discapacidad física de la cual las personas se burlaban. Este joven se enamoró muchas veces, pero cuando él le confesaba su amor a la señorita que amaba, esta lo solía discriminar y muchas veces le gritaban en la cara que quién se iba a fijar en un chico como él. A este joven le pasó muchas veces por la cabeza quitarse la vida, porque ya era mucho lo que estaba pasando, pero luego analizaba las cosas y se decía que él tenía que demostrarle a toda esa gente que lo había humillado que él sí podía salir adelante. Pero el grave problema que él tenía era que no se amaba así mismo. De manera que cuando una señorita se acercaba a él, el huía de ella, pues su timidez y el miedo de que se burlaran de él, lo hacía tomar este tipo de acciones. Aquel joven se humillaba el mismo y se decía, yo soy muy feo a mí nadie me quiere, ni me querrá nunca. Pero un día, una muchacha que era muy dulce, tierna y muy hermosa por dentro, se acercó a aquel joven y él, como siempre, quiso huir, pero ella no lo dejó; entonces, aquel joven agachó la cabeza y se puso las manos en el rostro, tratando de ocultar su discapacidad, pues le daba vergüenza mostrarse delante de la gente, y con mayor razón con las señoritas, a las cuales pretendía La señorita le pregunto: ¿Por qué te cubres el rostro con las manos, acaso piensas que yo me voy a burlar de ti? El joven, nervioso, dijo no sé, quizás sí. La señorita le dijo ¿por qué piensas eso de mí? Yo sería incapaz de burlarme y despreciar a un chico tan dulce y amable como tú. Al contrario, yo solo vengo a sacarte de este abismo donde solo tú te has hundido, y quizá esa gente tan cruel y despiadada te a llevado a ser un chico tan tímido y solitario. El joven sonriendo le dijo a aquella señorita: Y usted, ¿qué piensa hacer para cambiar mi forma de ser? La señorita le respondió: lo que yo pienso hacer, no lo haré por obligación, sino porque me lo dicta el corazón, pues hace tiempo tuve oportunidad de conocerte y ver cómo te comportabas, pero nunca me atreví hablarte porque ya sabía que ibas a huir de mí, pero quiero que sepas que hace tiempo estoy enamorada de ti y no me importa tu físico ni lo que diga la gente; lo que importa es lo que yo siento por ti. Aquel joven sollozando dijo a la señorita: ¿Por qué dice que siente amor por mí si a mí nadie me quiere, todos dicen que soy feo y que lo único que causo es lástima y nada más? Aquella señorita abrazó al joven y le dijo: quiero que recuerdes: nadie en este mundo es feo, porque todos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, y por lo tanto, nadie tiene derecho de tratarte de esa forma. Yo te amo, ya te dije que tu físico no me importa, me importas solo tú y nada más y lo que venga más| adelante, lo enfrentaremos juntos. La señorita tomó al joven y abrazándolo fuerte, le dio un beso en los labios y se dice que hasta hoy ellos viven muy felices, y aquel joven ha dejado de ser un solitario, para convertirse en un gran triunfador y en un excelente padre de familia. ¿EXISTE DIOS? Autora: Juana López Domingo La niña se llamada Ana Belén. Su madre trabajaba por las tardes y su padre había muerto cuando ella tenía 4 años. Su mamá luchaba, trabajaba duro, por darle lo mejor a su hija. Un día, cuando la niña llegó a la escuela, entró un maestro. Como de costumbre, la niña se puso de pie. -Buenas tardes profesor, saludó ella. - Buenas tardes Ana Belén-, respondió. -Hoy vamos a prender cosas nuevas -, dijo la niña en voz alta. -Voy a hacer ser unas preguntas-, dijo el profe. -¿Existe Dios?¿Quién es Dios?¿Dios es mentiroso? La niña respondió las preguntas. La mayoría respondió con inseguridad. El profesor preguntó a un alumno que se llamaba Juanito -¿Existe Dios? -No, no profesor. ¿Quién es Dios? Dios no es nadie -¿Dios es mentiroso? - Sí, también usted profesor. Asombrado el profesor, preguntó: -¿ Por qué Juanito? -Porque Dios no existe. La niña se puso de pie y dijo a todos los alumnos: Dios sí existe. El es bueno, por El existimos. El profesor dijo: Ana Belén ¿Por qué dices que Dios existe. Y Ana Belén respondió: porque gracias a Dios, mi mamá y yo estamos sanas y salvas , pues tuvimos accidente cuando yo tenía 4 años, cuando perdí a mi padre El profesor lloró, y la niña le preguntó porqué lloraba. - Porque hace dos días tuve un accidente y gracias a Dios no pasó nada malo niños y niñas. DIOS EXISTE CUATRO CAMINOS Autor Jeremías Lemus cruz El padre de una familia muy pobre decidió ir a trabajar a otra parte. Salió muy de mañana de su casa. Cuando llegó a una montaña, vio cuatro caminos y pensó: si agarró este camino, me puedo perder; pero si agarro este otro, puedo caer en un pantano. Se puso a pensar qué camino agarraba y volvió a decir: si agarro este otro camino, quizás me lleva a la selva y me pierda allí y pueda ser comido por animales salvajes. Así que el señor decidió tomar el cuarto camino, que lucía amplio y plano. Cuando iba a la mitad de aquel camino, se encontró con un anciano que de inmediato le pidió ayuda, pero aquel hombre se negó a dárselo. El viejecito le suplicó que por favor le ayudara a salir de aquel lugar donde él se había perdido, pero como el hombre se volvió a negar, el viejecito extendió su mano al cielo y le dijo a aquel hombre: qué malo eres, pero hay un DIOS que todo lo ve y ya verás que te acordarás de mi. Aquel hombre siguió su camino, y cuando ya iba muy lejos, se encontró con una serpiente, la cual le mordió y aquel hombre gritaba desesperadamente: ¡ayúdenme, ayúdenme! Cuando de pronto se apareció aquel viejecito, al que él le había negado su ayuda. El hombre le suplicaba desesperadamente que lo ayudara y aquel viejecito le dijo: cuando yo te pedí ayuda, jamás me la brindaste, pero para que veas que yo no soy igual, yo si te la daré. El viejecito sacó de su morral un pañuelo de color rojo y se lo pasó donde estaba la herida, y de inmediato aquel hombre sintió cómo el dolor desaparecía. Asustado, se quedó viendo fijamente al viejecito, en cuyo rostro se dibujó una sonrisa y le dijo: no te asustes, es mas, alégrate, pues yo soy Jesús, el Hijo de DIOS, y he venido a salvarte a ti y a muchas personas más que no creen en mí, y recuerda: cuando alguien te pida ayuda, bríndasela porque no sabes en qué momento necesitarás de ella. EL NIÑO PRINCIPE Autor: Calixtro Alfonso Pérez Matías Había una vez un niño príncipe que estaba ya aburrido de sus comodidades. Como era muy mimado y sus amigos lo molestaban por ello. -Déjenme, no quiero que me molesten más. Basta ya-, decía. Un día decidió irse de viaje a pueblos pobres. Allá conoció a mucha gente pobre y, en especial, a una niña de ocho años. La niña vivía en una cabaña abandonada, con su abuelita. El niño llegó vestido muy elegantemente. La anciana se le quedó viendo al niño rico, y le preguntó: -¿Que haces aquí niño rico? -Disculpe, no quiero que me este tratando así-, respondió. Y el niño conoció la forma de vida de la gente pobre, pero honrada y trabajadora. Y regresó a su hogar y le contó a su familia todo lo que había visto. EL NIÑO DESOBEDIENTE Autor: Pablo Ranfri López Recinos Erase una vez, en un lejano pueblito donde vivía un niño llamado Juanito el querendón… Un día que iba para su casa, escuchó que había llegado un circo, y se alegró mucho. Cuando llegó a su casa, le contó a sus padres lo que había visto y oído, y les dijo que si lo dejaban ir. Entonces los padres de Juanito, después de pensar un rato el asunto, le dijeron que no, porque había mucho peligro en el camino y que de repente era mentira eso del circo. Juanito se fue bien triste a su cuarto. - Tengo que ir, aunque mis padres no me dieron permiso-, pensó. Se salió por la ventana, y se fue al circo. Cuando llegó al lugar donde se iba a presentar el circo, no había nada, solo niños con golosinas. Se dirigió a uno de los niños y le preguntó si sabía algo sobre el circo. El niño respondió que no sabía nada y que a él solo le habían dado golosinas. Cuando Juanito regresaba a su casa, unos hombres lo agarraron y lo metieron en un carro cerrado, donde no de veía nada. Al otro día, su madre pensó que Juanito estaba en su cuarto. Fue a despertarlo y cuando llegó, se dio cuenta de que no estaba. Empezó a buscarlo en todo el pueblo junto a otras madres a quienes les habían robado a sus hijos. Y cuando encontraron a Juanito, ya no desobedeció a sus padres, y vivieron felices por siempre. LOS DESTRUCTORES Autora: Menfisly Antonia Hernández Jiménez Érase una vez en un pueblito, donde contaban nuestros antepasados que era muy humilde y respetado por toda la gente que lo visitaba. Pero un día, llegaron a acampar unos leñadores. Al siguiente día empezaron a destruir el hermoso pueblito. Destruían sin descansar, cuando de pronto escucharon una voz que venia del otro lado del rio. Se quedaron asombrados, y entre ellos mismos se preguntaban de quién les hablaba. De nuevo escucharon esa voz dulce. Uno de ellos siguió la voz, y al fin vio que era un hada que le hablaba. -Yo soy un hada y he venido para que ya no sigan destruyendo este hermoso pueblito. Yo les daré muchos tesoros para que puedan regresar felices a sus casas-, dijo. Y ellos, muy contentos, se fueron muy felices. EL TESORO Autora: Mónica Mishell Monzón Granados Había una vez dos niños que les gustaba mucho ir al bosque. Una mañana abrieron la ventana y miraron la luz del sol. Se asombraron y salieron corriendo a ver la linda mañana y el lindo arcoíris que se formaba. Escucharon una voz que les hablaba. Ellos se quedaron asustados y siguieron caminando y observando qué era lo que les hablaba. De pronto vieron al conejito y le preguntaron si él había hablado. -S-, dijo el conejito asustado. Y siguieron su camino. De pronto vieron algo que brillaba y ellos se acercaron a ver. Y los dos niños descubrieron un tesoro. Y fueron muy felices. Y colorín colorado, este cuento se a acabado. LA LUNA Y LA NUBE Autora: Bélica Aleidy Recinos Domínguez. Había una vez una luna en el cielo que alumbraba felizmente, cuando de pronto, se escuchaba el llanto de alguien. La luna se acercó a ver quién lloraba. Cuando vio que era una nube, le preguntó qué tenia, y ella le respondió qué estaba llorando porque todas las demás nubes se reían de ella, porque era diferente. Entonces le dijo la luna que por qué era diferente, si era igual que todas las nubes, y ella le respondió que no por que el color de las nubes era blanco y ella era gris y que por eso era diferente. La luna le dijo que no era diferente porque el color de uno no importa, pero si no me crees, espera el invierno y verás que el color no importa. Después de un tiempo, llegó el invierno y se juntaron todas las nubes, y vio que no tenían la misma cantidad de agua que ella: se dio cuenta que por el color gris, aportaba más agua que las demás. Entonces se acordó de lo que la luna le había dicho antes. Y desde ese entonces, la nube ya no volvió a sentirse mal otra vez y lo que le decían las demás nubes ya no le importaba más, porque ella sabía que el color de la piel no importa si no el color del alma y del espíritu que uno tiene. LA NIÑA Y SU AMIGO IMAGINARIO Autora: Guadalupe Herrera Erase una vez una niña que tenía una imaginación muy linda, que hasta creó un amigo que ella podía ver y oír. Apreciaba sus manitas, su corazoncito, sus ojitos que brillaban como estrellas y sus suspiros que daba a cada momento. Pasaban mucho tiempo juntos. Jugaban y se divertían muchísimo. Cuando se levantaba e iba al campo, siempre estaba con ella; nunca se alejaba de ella y para ella no existía la tristeza, para ella solo había amor, amistad. Pero una vez, la niña se sintió mal porque le quedaba poco tiempo de vida. Estaba enferma y no tenía curación. Perdió su imaginación y solo tenía tristeza. Y ella sintió que su amigo ya no estaba junto con ella: la había dejado sola. Pero un día sintió paz, alegría, amor. Cerró los ojos cuando vio estaba junto con su amigo jugando en el paraíso y vio muchos ángeles que danzaban alrededor de ella y le decían bienvenida a la casa del Señor. Y su amigo era un Ángel. Reflexión: En cualquier momento nos puede llegar la muerte, por eso hay que confiar en Dios. Coordinación: Elder Exvedi Morales Mérida Celular: 55 22 63 04.
  15. mariah cantu: (2012-08-05 10:37:35 horas)
    Que tristeza que un país tan lindo como Guatemala no apoye la lectura, principalmente en los pueblos que las personas tienen un poquito de mas tiempo libre por no tener que batallar con el trafico de la capital. Seria bueno que el Ministerio de Educación y Cultura hiciera algo por esta juventud y por los de la tercera edad. TAMBIÉN LA ESPOSA DEL PRESIDENTE PODRÍA HACER ESTA GRAN OBRA Y PEDIR DONACIONES DE LIBROS A LOS PAÍSES MAS AVANZADOS.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite