Sin proponérselo, el nuevo héroe nacional, Erick Barrondo, se constituyó en mecanismo de primer orden, para el salvataje de Pérez Molina; este, al apenas culminar sus 6 meses de gestión, quedó expuesto como pieza de una serie de sucesos opacos. Algunos de los hechos que envuelven al gobernante y su cohorte: propiciar la renuncia del Superintendente de Bancos y la responsable de la Intendencia de Verificación Especial. La finalidad, según el vox pópuli: ensanchar las avenidas para el tránsito de capitales de origen espurio. En el periodo “resucita” el escándalo de fondos propiedad del Congreso desviados hacia “Mercado de Futuros”, transacción en la cual Pérez Molina –resultó en paralelo– beneficiario de un “préstamo”, que sin garantía hipotecaria y documentado con auténtica notarial, le otorgó la empresa que estafó al Congreso, es decir, más de medio millón de quetzales prestados sin más garantía que la firma del General Presidente. En cuerda separada, su correligionario cercano, el diputado antipatriota Estuardo Galdámez pretendió sobornar a Enrique García, periodista de elPeriódico.
Otros hechos: la veloz, oscura y gravosa concesión de un lote de terreno propiedad de la Portuaria Quetzal, a una empresa catalana, sin acudir a mecanismos regulares, y dejando en alto riesgo los intereses nacionales. Las patéticas decisiones culminaron con la iniciativa presidencial de otorgar un bono navideño a los jubilados del Instituto de Previsión Militar, lo cual no pasaría de ser una prestación más, de no ser porque beneficia a militares y obvia mejorar a los pensionados del Estado, algunos con pensiones que no van más allá de los mil quetzales al mes. La cuestión no terminó allí, tres fincas urbanas fueron cedidas a sus camaradas del Instituto de Previsión Militar. ¿Por qué no ceder los terrenos a la Universidad de San Carlos y construir institutos tecnológicos o centros de investigación científica? Tres predios cedidos en 6 meses. Pregunta: ¿Cuántas fincas se habrán cedido durante el periodo a campesinos. Polochic por ejemplo? Ninguna.
Sin embargo, la vida es así, cuando la estrella presidencial pierde brillo y la amenaza un remezón, voilà: La medalla de plata. Logro indiscutible de la savia popular de este país.
Gesta heroica de un hijo poqomchi’. Lejos de la coyuntura, este extraordinario personaje “tiró la toalla” al militar Presidente, eso le permitió salvar el ‘round’. Sin embargo, la imagen de pulcritud presidencial. No existe más.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
31 comentarios: