• elPeriodico
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, jueves 09 de agosto de 2012

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Datos
  • Obituario
  • Domingo
  • Insólito
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • Alza de precios

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Barrondo salva a Pérez
  • Gobierno trata de retomar el control de la Empresa Portuaria Quetzal
  • ¿El arzuísmo se fortalece?
  • El fantasma de la privatización
  • Que el gobernante haga un alto
  • “Guardo recuerdos de Denis, pero quiero en mis brazos a Carlitos”
  • Destituyen al director del Fonades por robo de fertilizantes
  • Pérez Molina no descarta sanciones a trabajadores de Puerto Quetzal
  • Usufructo, un reto al sindicalismo
  • César Barrientos: “Yo no voy a renunciar, me comprometí a cumplir con la Constitución”
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión


Opinión:

Fin de un ciclo histórico

El pacto político quedó rebasado.

Edgar Gutiérrez

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

Hay indicios de que Guatemala está cerrando un ciclo de su evolución económica y política. Como hace 30 años, la crisis corre por cauces independientes pero tiende a confluir en una crisis de Estado que obligará a replantear el patrón de crecimiento económico, el régimen político y la institucionalidad del Estado.

 

Como en la travesía de una “tormenta perfecta”, la crisis mayor es la disfuncionalidad institucional del Estado que se manifiesta en una pérdida del control de la seguridad en el territorio. Las instituciones básicas de la seguridad (Policía, cárceles) están colapsadas y el sistema en general (MP, tribunales, Migración, aduanas, puertos y aeropuertos), es poroso ante el poder corruptor del crimen organizado.

 

Pero la pérdida de control, además de ser institucional y de áreas estratégicas, se extiende a las calles, residencias, centros de trabajo y de recreación. No existe un lugar seguro para la ciudadanía. Guatemala es considerado por los grandes centros de poder como “un caso perdido”, fuente de riesgo internacional, que debe ser crecientemente intervenido a fin de evitar que caiga enteramente en manos de criminales y mafias transnacionales. A diferencia de hace 30 años, la amenaza de seguridad contra el Estado no es para implantar otro orden; esta vez es una amenaza que aprovecha y profundiza las debilidades estatales.

 

La crisis del Estado refleja, a la vez, una crisis del pacto político de 1985, que se resume en la Constitución Política de la República, aunque las elites aún no lo perciban. Cualquier salida del problema de estatalidad pasará por un nuevo pacto político.

 

La Constitución de 1985 expresó básicamente tres intereses: el del Ejército y su tutelaje sobre las instituciones del Estado durante la transición democrática (que concluyó con los Acuerdos de Paz en 1996); el de los empresarios y su defensa a ultranza de la propiedad privada y la salvaguarda para no pagar tributos al Estado, y el de los partidos políticos, tradicionalmente en la oposición y víctimas de fraudes y represiones, que plasmaron cláusulas garantistas de los derechos humanos y normas en contra de cualquier forma de perpetuación en el poder (no reelección de Presidentes, prohibición de que familiares sucedan al gobernante en el mando, de que se postulen antiguos líderes golpistas y otros).

 

Ese programa no recogió los intereses e idearios de los pueblos indígenas, y de otros actores sociales y económicos (empresarios emergentes del interior del país, trabajadores informales y migrantes) que ahora son relevantes. Y, por otro lado, en varios sentidos (seguridad, fiscal, formas de hacer negocios y competencia comercial, regionalización interna y globalización, pignoración del presupuesto) el pacto político quedó rebasado.

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

4 comentarios:

  1. JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2012-08-09 21:47:56 horas)
    En otras palabras, la CONSTITUCION POLITICA DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA, requiere de un nuevo CONTRATO SOCIAL, pues los poderes facticos que le dieron vida a la actual, tiene otros poderes facticos que se hacen imposible cumplir los acuerdos de los poderes facticos latentes en 1985. Quiere decir tambien que la sociedad se esta politizando y esta mas inmersa en los problemas del Estado. Entonces lo que debe hacerse, si ese es el caso, es reformar la ley de partidos politicos para que esas fuerzas tengan presencia para acceder al poder. La Constitucion actual tiene serias fallas en la parte organica del ORGANISMO JUDICIAL y son los abogados y notarios los que ejercen el monopolio politico de la JUSTICIA en Guatemala. Eso talvez habria que modificar. Falta mucho analisis politico y pocos son los que ENTIENDEN que es el Estado, y principalmente los liberales y neoliberales quieren minimizar la intromision del Estado en asuntos que conciernen a todos.
  2. ROBERTO LOPEZ PORRAS Economista: (2012-08-09 10:23:25 horas)
    UN NUEVO CICLO HISTORICO SE ESTA ABRIENDO PASO.La interpretación de la situación socio política actual de Guatemala que hace Edgar Gutierrez, es razonable y lo incito a enriquecerla más todavía en el campo económico social y el papel del Estado. Quizá como él afirma, estamos cerrando un ciclo histórico cuya tendencia fue marcada por un Neoliberalismo Conservador, que terminó en una corrupción generalizada pública y privada con un ideario que se acerca al anarquismo, que le quitó al Estado su papel aglutinador, arbitral y promotor debilitándolo, restándole fuerza institucional, incluyendo al ejército, lo cual ha permitido que el crimen organizado se fortalezca y participe como un factor invisible en las grandes decisiones. Este es un esquema propiciado, conciente o incocientemente por las élites que aún no terminan de entender la dinámica económico social del país. La acumulación de Poder Elitista, reduce la capacidad del Estado para desarrollar su papel de árbitro y crea un vacío en la participación de los estratos mayoritarios de la población. A pesar de ello, la dinámica de dicho esquema está inmerso en un proceso de cambio altamente dinámico y altamente peligroso, sin líderes responsables. Ese vacío de Poder lo está aprovechando el crimen organizado e induciendo a la corrupción. Se diria que es una consecuencia del esquema indicado. Los estratos marginados, están clamando por un lider que los conduzca. Creo que el expresidente Colom, Doña Sandra, el excandidato Baldizón, el Presidente Perez Molina y ultimamente el expresidente exilado, Serrano Elias, han percibido esta situación. Muchos la percibimos con preocupación. Mientras unos reclaman una apertura para liberar el vapor de la marmita, que ya es sensible, otros insisten en mantener y fortalecer dicho esquema que conduce a un suicidio político. Si es que funcionan en Guatemala Think Tanks del pensamiento en el sector privado y en el Sector Público, estos deben darle atención responsable y profesional a dicha situación con un criterio abierto.
  3. José Cruz Estrada: (2012-08-09 10:02:59 horas)
    Lo que me preocupa es si la organizaciones indígenas que pueden exigir eventualmente una renovación legal querrán desarrollar las estructuras burocráticas actuales u optarán por la separación política.
  4. alfonso villacorta: (2012-08-09 08:56:36 horas)
    Uy si! entonces urge una reforma constitucional. Todos los politiqueros y sus oligopolios patrocinantes se han servido con la cuchara grande y hoy -oh sorpresa- el pais esta en crisis. Es como que en una fiesta donde nadie aporto nada, ya todos comidos, bailados y borrachos protesten por lo feo que estaban las invitaciones y que mejor hay que repetirla. Las constituciones de la republica la han hecho lo mismos poderes facticos de la nacion y las enmiendas las pueden seguir haciendo, que si son los mismos, nada cambiara.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite